El 16 de septiembre, el Tribunal Supremo concedió la amnistía a las y los 17 activistas juveniles angoleños detenidos, encarcelados y condenados por asistir a una reunión para hablar de política y de cuestiones relacionadas con el gobierno del país. En lugar de la amnistía, 16 de estas personas hubieran preferido que se anulara su sentencia condenatoria.

