Ante la brusca escalada de las hostilidades armadas entre las autoridades huzíes de facto, el gobierno yemení y Arabia Saudí en las últimas semanas y el número creciente de víctimas civiles en el contexto de los ataques en curso, Heba Morayef, directora regional de Amnistía Internacional para Oriente Medio y Norte de África, ha afirmado:
“Los peligros para la población civil de Yemen y Arabia Saudí aumentan rápidamente cada día que escala este conflicto. Todas las partes del conflicto deben garantizar su protección y respetar las obligaciones contraídas en virtud del derecho internacional humanitario.”
“Los letales ataques perpetrados la semana pasada por los huzíes contra aeropuertos saudíes han causado graves daños civiles; de ellos, el ataque llevado a cabo el 10 de octubre contra el Aeropuerto Internacional Rey Jalid de Riad, que mató a 13 personas e hirió a varios cientos más, ha sido el más mortífero registrado en Arabia Saudí en más de 10 años. Este ataque tuvo lugar en plena reanudación de las hostilidades armadas en toda regla contra Yemen y tuvo consecuencias terribles para la población civil de este país, especialmente en la costa y la zona de Taiz, tercera ciudad más importante de Yemen.”
La población civil no es un objetivo legítimo en ningún caso. No debe pagar el precio de nuevas escaladas.
Heba Morayef, Amnistía Internacional
“La población civil no es un objetivo legítimo en ningún caso. No debe pagar el precio de nuevas escaladas. Atacar deliberadamente a civiles o infraestructuras civiles, incluidos aeropuertos civiles, está prohibido por el derecho internacional humanitario y puede constituir un crimen de guerra.”
“Todas las partes enfrentadas deben abstenerse inmediatamente de realizar ataques directos contra civiles e infraestructuras civiles, así como ataques indiscriminados o desproporcionados.”
“En Yemen, donde la población civil ya se enfrenta a una grave crisis humanitaria y sufre las consecuencias de enfrentamientos esporádicos durante años, el conflicto no hará sino agravar el sufrimiento de la población civil. Es fundamental que las partes del conflicto adopten todas las precauciones posibles para evitar o, en todo caso, minimizar los daños contra civiles y objetos civiles, y proporcionen acceso sin trabas a la ayuda humanitaria a la población civil en situación de necesidad.”
Información complementaria
En las últimas semanas se ha observado una brusca escalada de las hostilidades entre las autoridades huzíes de facto de Yemen, el gobierno yemení internacionalmente reconocido y Arabia Saudí. La reanudación del conflicto en Yemen está vinculada al conflicto regional entre Estados Unidos, Israel e Irán. Los huzíes cuentan con el apoyo de Irán y el gobierno yemení está apoyado por Arabia Saudí.
La escalada del conflicto en Yemen sucede a la ruptura del alto el fuego auspiciado por la ONU en julio de 2026 tras los ataques aéreos contra el aeropuerto de Saná reivindicados por el gobierno yemení internacionalmente reconocido. De 2015 a 2022, Amnistía Internacional documentó graves violaciones de derechos humanos y del derecho internacional humanitario —algunas de las cuales son posibles crímenes de guerra— cometidas por las partes del conflicto, incluidos el grupo armado huzí y la coalición dirigida por Arabia Saudí.
La escalada ha ido acompañada de una intensificación de los combates terrestres entre huzíes y fuerzas gubernamentales yemeníes en Yemen, incluidos mortíferos ataques de las fuerzas huzíes contra zonas civiles. Aunque el número real de muertes es considerablemente superior, la oficina de derechos Humanos de la ONU informó a finales de septiembre de que había documentado al menos 32 homicidios de civiles, entre ellos 15 menores de edad, desde agosto.
Las fuerzas huzíes también han atacado aeropuertos, centros militares e instalaciones petroleras en toda Arabia Saudí, así como barcos en el mar. Del 5 al 11 de octubre, ataques huzíes contra aeropuertos civiles saudíes mataron a al menos 20 personas e hirieron a más de 350 y causaron daños en terminales de pasajeros y aviones civiles, según el diario The National.
Arabia Saudí también ha reanudado sus ataques aéreos contra Yemen. Según Yemen Data Project, al menos 66 civiles han perdido la vida y 90 han sufrido lesiones.
Esta última escalada del conflicto está exacerbando una crisis humanitaria que ya era grave en Yemen, donde, según datos de la ONU, al menos 18,3 millones de personas sufren inseguridad alimentaria aguda y más de 2,2 millones de niños y niñas menores de 5 años y 1,3 millones de mujeres embarazadas y lactantes sufren desnutrición aguda. El acceso a alimentación y asistencia médica ha empeorado progresivamente debido al conflicto, la conducta de las partes enfrentadas y los recortes de financiación humanitaria.


