Ante el anuncio de la muerte de Brooklyn Rivera, líder indígena miskitu y preso de conciencia, Ana Piquer, Directora para las Américas de Amnistía Internacional, señaló:
“Brooklyn Rivera no debió morir bajo custodia del Estado nicaragüense. Su muerte se produjo tras el empeoramiento de su estado de salud mientras se encontraba en detención arbitraria. Durante este tiempo, las autoridades lo mantuvieron sin paradero confirmado, sin acceso a su familia ni a defensa de confianza y sin supervisión independiente que verificara su situación. Amnistía Internacional advirtió reiteradamente que esas circunstancias ponían en riesgo su integridad personal y su vida. Hoy, esas advertencias se han materializado en una muerte que el Estado debe explicar.”
“Brooklyn Rivera no debió morir bajo custodia del Estado nicaragüense. Su muerte se produjo tras el empeoramiento de su estado de salud mientras se encontraba en detención arbitraria. Durante este tiempo, las autoridades lo mantuvieron sin paradero confirmado, sin acceso a su familia ni a defensa de confianza y sin supervisión independiente que verificara su situación.”
Ana Piquer, Directora para las Américas de Amnistía Internacional.
Este grave hecho no puede quedar en el silencio ni en la impunidad. Bajo los estándares internacionales de derechos humanos, todas muertes bajo la custodia del estado tienen que ser investigada porque pueden constituir muertes ilícitas y, por lo tanto, una violación del derecho a la vida. Hacemos un llamado urgente a los gobiernos de la región y a los mecanismos internacionales de protección a exigir rendición de cuentas al Estado nicaragüense y realizar una investigación con prontitud, y de manera efectiva, exhaustiva, independiente, imparcial y transparente que esclarezca las circunstancias de esta muerte potencialmente ilícita. Hoy más que nunca, también deben intensificar sus acciones en favor de las personas que continúan en prisión por motivos políticos bajo condiciones similares a las que estuvo sometido Rivera. Sus vidas están bajo un enorme peligro.”
“Las autoridades nicaragüenses tienen la obligación de proporcionar a la familia de Brooklyn Rivera acceso inmediato y sin restricciones a toda la información relacionada con su detención, las condiciones en las que permaneció privado de su libertad, y las circunstancias de su muerte. Asimismo, deben garantizar la entrega digna de sus restos para que pueda recibir sepultura conforme a sus deseos, respetando su identidad como líder indígena miskitu y las tradiciones de su pueblo. Cualquier demora, ocultamiento de información o represalia contra su familia agravaría la responsabilidad estatal sobre este hecho. La familia de Brooklyn Rivera tiene derecho a la verdad.”
Las autoridades nicaragüenses deben garantizar la entrega digna de sus restos para que pueda recibir sepultura conforme a sus deseos, respetando su identidad como líder indígena miskitu y las tradiciones de su pueblo. La familia de Brooklyn Rivera tiene derecho a la verdad.”
Ana Piquer, Directora para las Américas de Amnistía Internacional.


