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Libia: Las Fuerzas Armadas Árabes Libias están “reprimiendo brutalmente” la libertad de expresión y de reunión pacífica

La Agencia de Seguridad Interna —conjunto de poderosos grupos armados que operan en zonas controladas por las Fuerzas Armadas Árabes Libias— mantiene recluidos arbitrariamente y en régimen de incomunicación al menos a nueve manifestantes pacíficos y un periodista que habían participado en una protesta en Sirte. Así lo ha manifestado Amnistía Internacional hoy.

El 19 de marzo, unas 30 personas participaron en una manifestación en Sirte en la que se pedía a la comunidad internacional y las autoridades locales que indemnizaran a las víctimas de los ataques aéreos efectuados por la OTAN en 2011. El análisis de tres vídeos de la manifestación y el testimonio de testigos presenciales indican que ésta fue pacífica. En el plazo de una semana, un periodista y al menos 10 manifestantes fueron aprehendidos por hombres armados.

“La detención arbitraria de estos manifestantes pacíficos por exigir justicia y reparación en relación con el conflicto armado de 2011 pone de manifiesto el nivel de intolerancia de las Fuerzas Armadas Árabes Libias y de los grupos armados vinculados a ellas hacia cualquier activismo independiente, aunque no sea crítico con su gobierno. Las Fuerzas Armadas Árabes Libias deben garantizar de inmediato la liberación de todas las personas detenidas únicamente por ejercer su derecho a la libertad de expresión y de reunión pacífica”, ha manifestado Diana Eltahawy, directora regional adjunta de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África.

“Las Fuerzas Armadas Árabes Libias y los grupos armados vinculados a ellas han intensificado su control sobre el territorio que ya dominaban. Durante los últimos años, las personas sospechosas de criticar u oponerse al gobierno han sido abatidas a tiros en las calles, sometidas a desaparición forzada o encarceladas. Sin embargo, en vez de rendir cuentas, la Agencia de Seguridad Interna en el este de Libia sigue trabajando para el gobierno.”

La noche de la manifestación y durante toda la semana posterior, hombres armados vinculados a la Agencia de Seguridad Interna arrestaron a 10 miembros de la tribu Gadadfa, que conforma la mayoría de la población de Sirte, ciudad natal del exdirigente de Libia Muamar el Gadafi, por participar en la protesta, y los recluyeron en un lugar no revelado, según testigos presenciales y familiares de los detenidos.

Algunas fuentes contaron a Amnistía Internacional que unos hombres armados de la Agencia de Seguridad Interna aprehendieron a hombres en sus hogares y en espacios públicos, en algunos casos cubriéndoles la cabeza, propinándoles golpes y llevándoselos a automóviles sin distintivos. La Agencia de Seguridad Interna liberó a uno de los detenidos días después de la manifestación aduciendo motivos de salud.

Ali al Refawi, un periodista que estaba cubriendo la manifestación para el canal de televisión 218TV, figura entre las personas que permanecen detenidas actualmente. Fue arrestado el 26 de marzo por unos hombres armados y trasladado a un lugar no revelado.

La Agencia de Seguridad Interna también citó e interrogó sobre su participación en la protesta a otras personas, entre ellas mujeres, que se habían manifestado. Un miembro de la tribu Gadadfa contó que la Agencia de Seguridad Interna le dijo que las Fuerzas Armadas Árabes Libias habían ordenado reprimir la protesta.

Esta es la tercera ola de arrestos contra residentes de Sirte desde la toma del poder por las Fuerzas Armadas Árabes Libias en 2020. En noviembre de 2021, la Agencia de Seguridad Interna arrestó al menos a 13 hombres por su presunta participación en una manifestación de apoyo a la candidatura de Saif al Islam al Gadafi para las elecciones presidenciales que en la actualidad se han aplazado indefinidamente. Quedaron en libertad el 19 de noviembre. En enero de 2020, las Fuerzas Armadas Árabes Libias arrestaron a varios manifestantes tras las protestas contra su comandante, Khalifa Heftar.

La detención arbitraria de estos manifestantes pacíficos por exigir justicia y reparación en relación con el conflicto armado de 2011 pone de manifiesto el nivel de intolerancia de las Fuerzas Armadas Árabes Libias y de los grupos armados vinculados a ellas hacia cualquier activismo independiente, aunque no sea crítico con su gobierno.

Diana Eltahawy, Amnistía Internacional

Las personas residentes en Sirte también expresaron a Amnistía Internacional su preocupación por las represalias de la Agencia de Seguridad Interna a quienes hablaban con organizaciones internacionales. Otras se negaron a hablar, por temor a la vigilancia.

El 20 de febrero de 2022, una delegación de Amnistía Internacional visitó Sirte. El alcalde de Sirte, Mokhtar al Madani, flanqueado por varios miembros de la Agencia de Seguridad Interna y otros agentes de inteligencia libios vestidos de civil, contó a la delegación de la organización poco después de su llegada que las autoridades locales no permitirían reuniones con personas residentes ni hablar en privado con ellas. A lo largo de toda la visita de la delegación, quienes la conformaban estuvieron acompañados de numerosos miembros de la Agencia de Seguridad Interna y otros agentes de inteligencia vestidos de civil, que los hostigaron y les impidieron hablar con nadie en privado.

La Misión de Investigación sobre Libia de la ONU, establecida por el Consejo de Derechos Humanos para investigar los abusos y violaciones del derecho internacional de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario cometidos en Libia desde 2016, publicó el 28 de marzo de 2022 su segundo informe, en el que exponía una larguísima lista de graves abusos contra los derechos humanos cometidos impunemente en todo el país, incluidas las restricciones de la libertad de reunión y de expresión, y en el que se citaban los arrestos en Sirte.

“La realidad en Sirte es sólo una aterradora muestra de la vida bajo el dominio de las Fuerzas Armadas Árabes Libias y los grupos armados vinculados a ellas, que han reprimido brutalmente el derecho a la libertad de expresión, de asociación y de reunión pacífica, y acallado todas las voces disidentes. La comunidad internacional debe ampliar la Misión de Investigación de la ONU más allá de junio de 2022 para que pueda seguir investigando tales abusos”, ha declarado Diana Eltahawy.

Información complementaria

Desde el alzamiento contra el exdirigente del país Muamar el Gadafi en 2011, Sirte ha sido testigo de múltiples conflictos armados, incluido el conflicto contra el grupo armado denominado Estado Islámico.

Las Fuerzas Armadas Árabes Libias y los grupos armados vinculados a ellas se hicieron con el control de Sirte en enero de 2020 y desde entonces han ejercido el control efectivo de la ciudad.

En el oeste de Libia opera una entidad independiente también denominada Agencia de Seguridad Interna, dirigida por Lotfi al Harari y sometida en teoría a la autoridad del primer ministro del Gobierno de Unidad Nacional.

Después de que las autoridades libias no organizaran elecciones en diciembre de 2021, el Parlamento de Libia votó el 1 de marzo a favor de que se constituyera un nuevo gobierno liderado por Fathi Bashagha, en un contexto de controversias en torno al proceso de votación. No obstante, el primer ministro del Gobierno de Unidad Nacional con sede en Trípoli, Abdelhamid Debibah, sigue en el cargo y ha prometido organizar elecciones en 2022.