Irak: Atentados mortales con bombas muestran deplorable desprecio por la vida humana

Los múltiples atentados con explosivos cometidos hoy en Bagdad, en los que según las agencias de prensa han muerto al menos 63 personas y han resultado heridas al menos 90, son los más recientes de una terrible oleada de atentados mortales que han sacudido el país la última semana, ha declarado Amnistía Internacional.

“La oleada de atentados mortales con explosivos en Bagdad, en zonas predominantemente chiíes, indigna a todos los que valoran la vida humana”, dijo James Lynch, director adjunto para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional.

La oleada de atentados mortales con explosivos en Bagdad, en zonas predominantemente chiíes, indigna a todos los que valoran la vida humana.
James Lynch, director adjunto para Oriente Medio y el Norte de África

“El terrible número de víctimas de estos atentados, predominantemente  civiles, ha aumentado sin cesar en los últimos siete días.”

Los indignantes atentados de hoy, cometidos a plena luz del día en zonas conocidas por ser frecuentadas por la población civil, como concurridos mercados, muestran un desprecio total por la vida de los civiles y los principios fundamentales del derecho internacional humanitario.”

Según los medios de comunicación, la primera bomba que explosionó esta mañana en un mercado del barrio de Al Shaab, de Bagdad, mató al menos a 38 personas e hirió a 70. Una segunda bomba, en el barrio de Al Rasheed, mató al menos a seis personas e hirió a 21, mientras que un tercer atentado, contra un mercado de Sadr City, barrio chií del este de Bagdad, acabó con la vida de al menos otras 19, según los medios de comunicación.

El Ministerio del Interior iraquí dijo a Amnistía Internacional que en los tres atentados de hoy habían muerto al menos 43 personas y al menos 84 habían resultado heridas.

El grupo armado autodenominado Estado Islámico reivindicó la responsabilidad del primer atentado en Al Shaab, afirmando que estaba dirigido contra miembros de las Unidades de Movilización Popular, milicias que luchan contra el Estado Islámico junto con las fuerzas gubernamentales.

El 11 de mayo, los medios de comunicación informaron de que al menos 68 personas habían muerto y más de 80 habían sido heridas en un atentado con coche bomba cometido en un mercado de Sadr City. Ese mismo día, al menos 18 personas, entre ellas cinco policías, murieron por la explosión de una bomba en un control de seguridad en el barrio predominantemente chií de Kadhimiya y otras siete murieron en un atentado contra un control de seguridad de Jamiya, informaron los medios. La jornada fue calificada del día más sangriento para Bagdad.

“Está estrictamente prohibido y nunca puede estar justificado atacar deliberadamente a civiles. El derecho internacional humanitario también prohíbe los ataques en los que no se distingue entre civiles y combatientes o que causan daños desproporcionados a la población civil”, concluyó James Lynch.

“Los grupos responsables de estos ataques, incluido el autodenominado Estado Islámico, deben poner fin a estos ataques deliberados contra civiles y a los ataques indiscriminados, y respetar las leyes de la guerra.”