• NOTICIAS

Personal militar apalea a críticos del ejército de Guinea-Bissau

Francisco José Fadul, presidente de un tribunal de justicia y ex primer ministro de Guinea-Bissau, fue víctima de una paliza a manos de miembros del ejército en su domicilio en Bissau a primeras horas de la mañana del miércoles 1 de abril de 2009. Actualmente está en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Nacional Simão Mendes de Bissau. Francisco Fadul celebró una conferencia de prensa el lunes 30 de marzo en la que pidió al gobierno que hiciera que el ejército rindiera cuentas por corrupción y otros crímenes. Según los informes, al menos cuatro militares le propinaron una paliza, golpeándolo con las culatas de sus armas de fuego, y le dijeron que “hablaba demasiado”. Fadul sufrió lesiones en todo el cuerpo —especialmente en la cabeza— y una herida de arma blanca en el brazo. La paliza se ha producido después de la agresión perpetrada por militares contra el conocido abogado Pedro Infanda, quien fue arrestado arbitrariamente por miembros del ejército el lunes 23 de marzo y llevado desde su despacho a la instalación militar Quartel Amura de Bissau. Allí, y durante cuatro días, le propinaron brutales palizas con objetos de madera y lo torturaron. A Pedro Infanda, además, le negaron el acceso a atención médica, a su familia y a un abogado. Infanda tiene todo el cuerpo lleno de magulladuras. También está actualmente en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Nacional Simão Mendes. Horas antes de su arresto ilegítimo, Pedro Infanda había celebrado una conferencia de prensa en su despacho en la que habló en nombre de su cliente, Jose Americo Bubo Na Tchute, ex jefe de la Marina de Guinea-Bissau. En dicho acto, Pedro Infanda expresó la opinión de su cliente de que el recién nombrado jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas no era competente para ocupar el cargo. En Guinea-Bissau el ejército carece de autoridad para arrestar a civiles. Amnistía Internacional ha expresado su preocupación porque se haya permitido que, contrariamente a lo previsto en las leyes nacionales, el ejército haya arrestado y detenido a civiles. Según los últimos informes que ha recibido Amnistía Internacional, Luís Vaz Martins, presidente de la Liga de Derechos Humanos de Guinea Bissau, ha sido también objeto de amenazas. Un hombre armado que vestía ropas de civil se presentó en su despacho el miércoles 1 de abril en torno a las cinco de la mañana. Según la información recibida, el hombre preguntó por Luís Vaz Martins, dijo que la Liga “hablaba demasiado” y formuló amenazas contra Luís Vaz. “El ejército de Guinea-Bissau está aplicando medidas extremas contra cualquier oposición o crítica, infundiendo el temor en cualquier persona de quien pueda considerar que expresa libremente sus opiniones sobre la actuación de los militares”, ha declarado Erwin van der Borght, director del Programa para África de Amnistía Internacional. Según Amnistía Internacional, los arrestos ilegítimos y los malos tratos a manos de miembros del ejército violan también las obligaciones internacionales de Guinea-Bissau en materia de derechos humanos. “El gobierno debe investigar inmediatamente estas detenciones y palizas a manos de los militares y garantizar que los responsables comparecen ante la justicia y que no vuelven a producirse agresiones similares —ha declarado Erwin van der Borght—. Hay que comunicar al ejército de forma inequívoca que no tiene autoridad para arrestar ni detener a civiles.”