Cinco años después del golpe militar, el conflicto armado se intensificó aún más. Un terremoto de gran magnitud y los recortes de la ayuda estadounidense agravaron el sufrimiento de la población civil. Los ataques aéreos durante las ofensivas del ejército alcanzaron una cifra sin precedentes y decenas de niños y niñas murieron en ataques de gran intensidad dirigidos contra escuelas. También fueron atacados hospitales, edificios religiosos y otras infraestructuras civiles. El ejército y los grupos armados, así como los centros de ciberestafas empleaban el trabajo forzoso. En los centros de ciberestafas las personas corrían peligro de sufrir trata y tortura. Las autoridades militares recurrían a leyes para reprimir la libertad de expresión, especialmente cualquier crítica relativa a las elecciones organizadas por la junta que comenzaron en diciembre. En los centros penitenciarios siguieron infligiéndose tortura y otros malos tratos, incluida la negación de la atención médica adecuada, lo que causó muertes bajo custodia. Si bien la mayoría de las violaciones eran perpetradas por el ejército, los grupos armados también violaban los derechos de la población civil, sometiéndola a trabajo forzoso, palizas, reclutamiento forzoso y ataques a informantes.
Leer másRetiene la pena de muerte en la legislación
Herramientas de campaña que se pueden emplear para intervenir con carácter de urgencia y defender los derechos humanos de alguien.
Informes, documentos informativos, declaraciones, contribuciones escritas para OIG y otros recursos de los equipos de investigación de Amnistía.