Valores del personal

Valores del personal

Marco de valores

Nuestra cultura organizativa —que refleja en esencia el modo en que nos comportamos, nuestras relaciones de trabajo y nuestra capacidad de colaborar como movimiento— sustenta todo lo que hacemos y es fundamental para que generemos impacto. Ocupar un lugar central en un movimiento por la dignidad y trabajar conjuntamente para impulsar la Amnistía en la que todas y todos creemos confiere unidad al marco de valores que nos sirve de inspiración.

Hay cinco actitudes que conforman la base de la cultura que queremos tener en Amnistía:

Responsabilidad: esforzarnos constantemente por alcanzar nuestros objetivos con un rigor y sentido de la oportunidad tales que nos hagan sentir orgullos y orgullosas, y empoderar a otras personas para que hagan lo mismo.

Consideración: prestar apoyo a nuestras compañeras y compañeros y tratar de averiguar qué los motiva a dar lo mejor de sí y a qué presiones están sometidos para tenerlo en cuenta a la hora de trabajar juntos.

Creatividad: buscar constantemente soluciones nuevas y creativas y fomentar las ideas de otras personas para que podamos adaptarnos y tener éxito en un entorno global incierto y en constante evolución.

Resolución: adoptar decisiones bien fundadas en el trabajo para que los proyectos o actividades puedan avanzar a buen ritmo y con confianza.

Respeto: dar a nuestras compañeras y compañeros un trato igualitario y digno, y creer en su integridad. Apreciar los distintos puntos de vista de nuestras compañeras y compañeros, así como los propios, y demostrarles que sus contribuciones y conocimientos especializados son importantes.

Otros valores fundamentales

Igualdad y diversidad

La igualdad y la diversidad son dos de nuestros valores fundamentales. Todos los empleados/as trabajarán colectiva e individualmente para fomentar un acercamiento constructivo y sensible a personas de diversa procedencia, en el que el trabajo de los demás se respeta y se valora

Conflicto de intereses

La credibilidad y la eficacia de Amnistía Internacional y de su Secretariado Internacional dependen, en gran medida, de la competencia, credibilidad, independencia, imparcialidad y eficacia de su personal y voluntariado y de la percepción que la opinión pública tiene de ellos. Por tanto, pedimos a todas las personas que se ofrecen como candidatas a puestos, así como al personal, que tengan en cuenta, respondan y cumplan las normas sobre lo que constituye conflicto de intereses, que el Secretariado Internacional define como:

Toda actividad pública o de otra índole, afiliación o apoyo a un grupo u organización, asociación personal u otro factor que pueda generar un conflicto de intereses, real o percibido, con los principios de Amnistía Internacional (concretamente, los de independencia e imparcialidad), suscitar preocupación en materia de seguridad o impedir de algún otro modo al individuo desempeñar las funciones principales de su puesto concreto y que por lo tanto imposibilitaría su designación o continuidad en el puesto.

Por consiguiente, el Secretariado Internacional pide a todas las personas que presentan su candidatura y al personal y el voluntariado que declaren y revelen cualquier actividad, asociación u otro factor que pueda generar un conflicto de intereses u obligaciones, real o percibido, o que afecte de cualquier otra forma a su capacidad para llevar a cabo las funciones, el cargo o las responsabilidades que tienen o aspiran a tener. En el formulario de solicitud figuran una serie de preguntas al respecto para los candidatos/as a nuevos puestos, y el Secretariado Internacional comentará este tema en la fase de entrevista del proceso de selección.