• Comunicado De Prensa

Un tribunal militar de Bahréin declara culpables a profesionales de la salud

Un tribunal militar con sede en Manama ha declarado hoy a varios médicos y otros trabajadores de la salud culpables de intentar derrocar al gobierno durante las protestas de este año, en una actuación judicial que Amnistía Internacional ha calificado de farsa.  

En una sesión judicial de siete minutos de duración, el presidente del Tribunal de Seguridad Nacional de Primera Instancia, de carácter militar, ha pronunciado los fallos de culpabilidad y dictado penas de hasta 15 años de cárcel.  

Las autoridades bahreiníes han acusado al grupo de utilizar el centro médico Salmaniya de Manama, en el que trabajaban, como “centro de control” de las protestas en favor de la reforma en la cercana plaza del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo Pérsico (antes plaza de la Perla) en febrero y marzo. Los acusados niegan todos los cargos, que incluyen incitación a odiar el régimen,  ocupación del centro hospitalario, robo de medicamentos y almacenamiento de armas en el hospital.

“Son simplemente acusaciones absurdas contra unos profesionales civiles que estaban trabajando para salvar vidas en circunstancias muy difíciles –manifestó Philip Luther, director adjunto del Programa de Amnistía Internacional para Oriente Medio y Norte de África–. Da la impresión de que el verdadero motivo para actuar contra estos profesionales de la salud ha sido que denunciaran la represión del gobierno contra los manifestantes en entrevistas con medios de comunicación internacionales.”

“Hemos manifestado repetidamente que las autoridades bahreiníes no debían haber utilizado tribunales militares para procesar a civiles, incluidos médicos, profesores y activistas de derechos humanos.”

A la sesión judicial de hoy han asistido varios abogados en representación de los médicos, así como observadores de embajadas extranjeras y ONG de derechos humanos bahreiníes. Ni los acusados, en libertad bajo fianza antes del juicio, ni sus familias han estado presentes para oír la sentencia.

Un representante letrado de los trabajadores de la salud ha manifestado que el grupo recurrirá contra la sentencia el próximo domingo ante el Tribunal Superior de Apelaciones, dentro del sistema de justicia civil bahreiní.

Esta misma semana, otros tribunales militares de Bahréin han dictado sentencias condenatorias e impuesto duras penas de cárcel –incluso de cadena perpetua– a profesores y activistas de derechos humanos por cargos relacionados con las protestas de este año.

“Es evidente que el gobierno quiere transmitir el mensaje de que toda persona de quien se sospeche que defiende reformas políticas será duramente tratada” afirmó Philip Luther.