Las autoridades siguieron silenciando las voces críticas y reprimiendo la disidencia utilizando para ello los cargos excesivamente amplios de difundir información falsa e incitar a la discordia étnica, social, racial y religiosa. Continuaron las detenciones y los procesamientos de activistas de la sociedad civil y personas corrientes que ejercían su derecho a la protesta pacífica. Las autoridades presionaban cada vez más a las ONG y los grupos de oposición política, acusándolos de usar fondos extranjeros para socavar el país y sus “valores tradicionales”. Se formularon acusaciones parecidas contra personas LGBTI, que seguían sufriendo discriminación. Persistía la impunidad por la mayoría de las violaciones graves de derechos humanos cometidas durante las protestas de enero de 2022. Kazajistán seguía dependiendo de los combustibles fósiles y el presidente pareció retractarse del compromiso con una transición verde.
Leer másNo aplica la pena de muerte para ningún delito
Herramientas de campaña que se pueden emplear para intervenir con carácter de urgencia y defender los derechos humanos de alguien.
Informes, documentos informativos, declaraciones, contribuciones escritas para OIG y otros recursos de los equipos de investigación de Amnistía.