Un joven informó que la policía le disparó dos veces en las piernas después de ser detenido. Había salido de casa para comprar algunas cosas que necesitaba y conseguir gasolina después de recibir un pago por su trabajo.
Una mujer de 48 años que trabaja para proteger los derechos humanos fue detenida cuando salió a buscar comida y medicamentos para su hijo de 3 años. Estuvo encerrada en un centro de contención durante más de un mes sin haber sido didiagnoticada con el virus y a pesar de que estar en riesgo por padecer diabetes.
La policía detuvo a un muchacho de 17 años que iba saliendo de su trabajo en una plantación de azúcar. Lo golpearon y lo llevaron a un centro de detención policial, donde permaneció con adultos durante casi tres días, antes de ser puesto en libertad sin cargos.
Hasta la fecha, más de 2.000 personas han sido detenidas arbitrariamente por haber abandonado sus hogares y colocadas en centros de contención del gobierno. Las personas que viviendo en pobraza, quienes trabajan en el sector informal y las personas migrantes retornadas corren un mayor riesgo de verse afectadas por estas medidas represivas, ya que muchas necesitan salir de sus casas para trabajar o conseguir alimentos y medicamentos. El gobierno está siguiendo un camino peligroso hacia convertirse en un estado represivo.
En este momento, el principal objetivo de las autoridades debería ser proteger a las personas. Pide al presidente Bukele que deje las medidas represivas y en su lugar proteja los derechos de todas las personas en El Salvador.