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Las tropas israelíes revelan abusos en Gaza

El ejército israelí ha rechazado, calificándolos de “rumores”, los testimonios de soldados que sirvieron en Gaza durante la reciente ofensiva militar de 22 días y que ofrecieron escalofriantes relatos sobre el comportamiento de algunos de los efectivos del ejército. En una conferencia dada el 13 de febrero a graduados de un centro de preparación para el servicio en el ejército, los soldados describieron reglas de combate poco estrictas, que al parecer permitían a las tropas abrir fuego contra civiles desarmados que no suponían ninguna amenaza para sus vidas, y una atmósfera de impunidad donde con frecuencia se toleraba e incluso se fomentaba el desprecio de los principios fundamentales del derecho internacional. "Se supone que esto es lo bueno de Gaza [...]. Ves a unos tíos por la carretera, andando por un camino. No es necesario que porten armas, no tienes que asegurarte de que lleven nada, simplemente puedes dispararles”, dijo un soldado. Las denominadas “investigaciones” del ejército fueron inusitadamente rápidas, frente a tantos otros casos que llevan años pendientes y se les van dando largas, y había muchas probabilidades de que sus conclusiones descartaran hasta la más remota posibilidad de abuso de poder y violación del derecho internacional por parte de algunos de los soldados. Sin embargo, los testimonios les resultan familiares a los investigadores de Amnistía Internacional que llegaron a Gaza hacia el final del conflicto y pasaron tres semanas investigando caso por caso los ataques injustificados contra civiles indefensos, muchos de ellos niños y niñas. La información plantea el interrogante de por qué los soldados dispararon dos proyectiles de tanque contra el dormitorio de las hijas del doctor Abu al-‘Eish la tarde del 16 de enero, matando a tres de ellas y a una de sus sobrinas e hiriendo de gravedad a otra hija y otra sobrina más. En la casa no había integristas, sólo civiles, en su mayoría niños y niñas. En la televisión israelí se vieron imágenes de un mando del ejército informando así a las tropas de tierra sobre las nuevas reglas de combate antes de entrar en Gaza: “Quiero agresividad. Si hay alguien sospechoso en el piso superior de una casa, la bombardearemos [...]. Que los errores se cometan con sus vidas, no con las nuestras”. En una de las casas palestinas que las tropas israelíes habían utilizado y destrozado, un jefe de sección israelí dejó olvidada una nota con varias instrucciones operativas. Una de ellas era: “Reglas de combate: Disparar también en el rescate”. ¿Explicaría esto por qué fueron alcanzadas tantas ambulancias y por qué tantas personas murieron desangradas por no poder las ambulancias llegar hasta ellas? En sus testimonios, los soldados también hablan de destrucción gratuita de las propiedades palestinas. Un soldado recuerda la toma de una casa palestina para utilizarla como puesto militar. “Un día recibimos la orden de vaciar toda la casa, con muebles y enseres. Así que sencillamente lo tiramos todo por la ventana, para hacer sitio y ordenar. Toda la casa salió volando por la ventana: la nevera, los platos [...].” Los investigadores de Amnistía Internacional inspeccionaron decenas de casas tomadas y utilizadas como puestos militares por los soldados israelíes. En las paredes los soldados habían garabateado instrucciones militares, así como frases racistas y amenazadoras, como “Muerte a los árabes”, “Hemos venido a aniquilaros” o “La próxima vez haremos más daño”. Aunque los retretes de las casas funcionaban, los soldados habían defecado en cajas de cartón y bolsas de plástico que habían dejado en las habitaciones. También habían vaciado armarios y aparadores tirándolo todo al suelo y pisando y destrozando su contenido. “La absoluta devastación que nos encontramos casa tras casa no era el resultado de registros legítimos, sino de puro e injustificado vandalismo”,  afirmó Donatella Rovira, que encabezó la visita de investigación de Amnistía Internacional a Gaza y el sur de Israel. El proceso que ha llevado al ejército israelí a desestimar los testimonios de los soldados, un proceso en el que el ejército se investiga a sí mismo, no cumple los requisitos de independencia e imparcialidad. Amnistía Internacional ha pedido al Consejo de Seguridad de la ONU que abra una investigación internacional independiente sobre los presuntos crímenes de guerra y otras violaciones del derecho internacional perpetrados por todas las partes implicadas en el conflicto de Gaza y el sur de Israel. Dieciséis de los más destacados investigadores y jueces de crímenes de guerra del mundo se unieron recientemente a Amnistía Internacional para instar a la ONU a abrir una investigación completa sobre presuntas violaciones graves de las leyes de la guerra perpetradas por ambas partes. Hasta ahora los miembros más influyentes del Consejo de Seguridad de la ONU, particularmente Estados Unidos y los países de la UE, han mostrado una extraordinaria falta de voluntad política para exigir cuentas a los responsables. “No podrá haber paz y seguridad a largo plazo en Oriente Medio si no se determina la responsabilidad de los crímenes contra el derecho internacional y se pone fin a la impunidad de las graves violaciones perpetradas por todas las partes”, ha dicho la secretaria general de Amnistía Internacional, Irene Khan.