Hungría: Meta no ha puesto freno a la publicación de contenidos anti-LGBTI en Facebook

Este comunicado de prensa contiene información que puede herir la sensibilidad de algunas personas

Meta no hizo frente al discurso nocivo existente en Facebook contra la comunidad LGBTI en Hungría, sino que aplicó de forma ineficaz sus propias políticas de moderación de contenidos, según demuestra un informe de Amnistía Internacional.

El informe, titulado ‘It erodes my soul’: Meta’s contribution to anti-LGBTI discourse in Hungary (‘Me corroe el alma’: La contribución de Meta al discurso anti-LGBTI en Hungría), muestra cómo las decisiones que ha tomado Meta respecto a sus políticas, incluidas la de debilitar las protecciones para los grupos en situación de alto riesgo en enero de 2025 y la de reducir significativamente la moderación de contenidos proactiva, han afectado de forma negativa a la comunidad LGBTI en Hungría.

Meta contribuyó a los efectos negativos sobre los derechos humanos que experimentaron las personas LGBTI en Hungría con sus decisiones en materia de políticas, y no tomó medidas adecuadas para evitar los daños resultantes. Aunque los riesgos para las personas LGBTI en Hungría eran previsibles y estaban bien documentados, Meta no actuó de forma adecuada frente a ellos.

Daniela Schnidrig, asesora en funciones sobre política y trabajo de incidencia del Equipo de Rendición de Cuentas de las Grandes Empresas Tecnológicas de Amnistía Internacional

Uno de los fallos de Meta fue no evaluar adecuadamente los riesgos que suponían sus cambios en sus políticas globales para la población LGBTI de Hungría. Y ello a pesar de conocer el clima político hostil y las restricciones legales existentes para las reuniones relacionadas con cuestiones LGBTI, como el Orgullo, así como el persistente discurso anti-LGBTI, tanto del gobierno como de los actores afines a él.

Facebook tiene una excepcional influencia en el panorama informativo de Hungría y llega a más de la mitad de la población. Las personas LGBTI que fueron entrevistadas para esta investigación afirmaron que la exposición constante a contenido anti-LGBTI en Facebook les provocaba ansiedad, frustración y sentimientos de indefensión, incluso cuando denunciaban el contenido nocivo.

“Facebook es una cosa más que me produce ansiedad […] para ellos [Meta] los usuarios no son personas, sólo son números”, dijo a Amnistía Internacional una de ellas.

Algunas de las personas entrevistadas se habían retirado temporalmente de la plataforma y de la participación en debates públicos para proteger su salud mental. Otras se autocensuraban por temor a una reacción adversa si expresaban abiertamente en ella su orientación sexual, su identidad de género o su apoyo a los derechos de las personas LGBTI. Estas experiencias llevan a cuestionarse que Facebook haya protegido los derechos a la libertad de expresión y a la no discriminación, al socavar la capacidad de las personas LGBTI de participar en la esfera pública y la vida cívica en pie de igualdad con otras personas.

“En los últimos diez años, la comunidad LGBTI en Hungría ha sufrido duras campañas de estigmatización y leyes represivas del gobierno de Orbán. Además, sus miembros tampoco han podido expresarse libremente en las plataformas de Meta, lo cual ha contribuido en gran medida a incrementar su desesperación”, ha señalado Eszter Mihály, responsable del área LGBTI de Amnistía Internacional Hungría.

El papel fundamental de Facebook en los debates

En su investigación, Amnistía Internacional también llevó a cabo un ejercicio de escucha activa en las redes sociales del discurso público sobre cuestiones LGBTI en varias plataformas. Encontramos que los debates sobre personas LGBTI se caracterizaban por el alarmismo, la información errónea y un discurso despectivo, y que Facebook era foro fundamental para estos debates.

Representantes de la Háttér Society, organización húngara que apoya y defiende los derechos de las personas LGBTI, indicaron a Amnistía ejemplos de contenidos nocivos que habían detectado en Facebook entre enero de 2023 y diciembre de 2024. Entre ellos había comentarios que propugnaban la violencia física contra las personas LGBTI, con frases como “Matarlas rápidamente de una paliza”, “Yo lo grabaría”, “Tirarlos por un puente” y “Muerte a la escoria de género fluido”.

En otros comentarios se utilizaba un lenguaje deshumanizador, refiriéndose a las personas LGBTI como “ratas”, “mutantes”, “gusanos” o “escoria”, y en algunos se defendía explícitamente la erradicación de las personas transgénero. Otros ejemplos difundían discursos que presentaban a las personas LGBTI como una amenaza para la infancia, la moralidad pública o el orden social. Algunos de estos contenidos nocivos permanecieron accesibles durante algún tiempo tras ser denunciados, incluso en algunos casos se comprobó que seguían publicados en marzo de 2026. El hecho de que estos contenidos hayan seguido estando disponibles indica que persisten las deficiencias en la coherencia y la eficacia de la aplicación de los sistemas de moderación de contenidos de Meta.

Las personas entrevistadas encontraron en repetidas ocasiones contenidos anti-LGBTI a pesar de que intentaron evitarlo activamente bloqueando cuentas, denunciando contenidos nocivos y comunicando a Facebook que no les interesaban.

“Ahora mi feed es realmente muy poco saludable. No se trata de uno o dos vídeos sueltos: es uno tras otro. Ahora sólo puedo ver ese tipo de cosas. Rara vez aparece algún contenido de amigos.

Ádám Kanicsár, periodista y activista LGBTI, dijo a Amnistía Internacional

Otras personas entrevistadas señalaron también que se les mostraban contenidos que no les interesaban.

“Todos estos resultados plantean la preocupación de que el diseño de Facebook también pueda haber incrementado la exposición de las personas usuarias a contenidos nocivos anti-LGBTI, y sugieren que los sistemas basados en la interacción de los usuarios pueden estar contribuyendo a una exposición reiterada a contenidos nocivos y polarizadores”, ha declarado Alia Al Ghussain, responsable del Equipo de Rendición de Cuentas de las Grandes Empresas Tecnológicas de Amnistía Internacional.

La Ley de Servicios Digitales (DSA) exige que Meta identifique y evite los riesgos sistémicos relacionados con el diseño de sus plataformas para garantizar que sus productos no perpetran abusos contra los derechos humanos ni contribuyen a ellos. La empresa debe reevaluar el impacto de los cambios que introdujo en sus políticas en enero de 2025 en diferentes contextos, y reforzar la moderación de contenidos y su aplicación. Esto incluiría aplicar un mecanismo de denuncias eficaz, mejorar la transparencia de la aplicación de los sistemas de moderación y la eficacia de sus políticas, y proporcionar mecanismos de reparación eficaces a quienes hayan sufrido daños. La Comisión Europea debe aplicar con firmeza la DSA e investigar si Meta cumple con sus obligaciones. Amnesty International se dirigió por escrito a Meta el 28 de julio para hacerle llegar sus conclusiones. El 11 de agosto, Meta contestó que, dado el alcance y el nivel de detalle de los resultados presentados, la empresa no podía responder en el plazo indicado.

Información complementaria

La investigación se llevó a cabo en un entorno cada vez más desfavorable para los derechos de las personas LGBTI en Hungría. Siendo primer ministro Viktor Orbán se introdujeron leyes y políticas discriminatorias, y los actores afines a él presentaron a las personas LGBTI como una amenaza para la infancia, las familias y los valores de Hungría. Estas tendencias se exacerbaron en 2025 y 2026 con nuevas leyes que restringían las concentraciones relacionadas con cuestiones LGBTI, incluidos los actos del Orgullo.