Mohamed Benhlima, exmilitar, denunciante de irregularidades y activista anticorrupción que fue devuelto desde España el 24 de marzo de 2022, cumple en la prisión militar de Blida una pena de cadena perpetua derivada del ejercicio de sus derechos a la libertad de expresión y de reunión pacífica. Benhlima ha denunciado ante los tribunales tortura y otros malos tratos —incluida violencia sexual—, reclusión prolongada en régimen de aislamiento y palizas en al menos seis ocasiones desde mayo de 2022, la más reciente el 8 de diciembre de 2024. No obstante, las autoridades argelinas no han anunciado una investigación. Las autoridades deben anular sus sentencias condenatorias y condenas, retirar los cargos que sigan pesando contra él derivados de su ejercicio de los derechos humanos y ponerlo inmediatamente en libertad.

