Balas no perdidas: por qué el Tratado sobre el Comercio de Armas debe regular la munición
Por Conor Fortune, equipo de Redacción de Amnistía Internacional
“Cuando salió, estaba cubierta de sangre. Todavía tiene dos balas en la cabeza. ”
Ninguna madre debería tener que pronunciar jamás una frase tan escalofriante sobre su hijo. Pero en Costa de Marfil, una mujer contó recientemente a nuestros investigadores la desgarradora historia de cómo su hija de 12 años sobrevivió a un ataque mortal en su localidad, situada al oeste del país, durante la oleada de violencia que se desencadenó tras las elecciones celebradas a principios de 2011.
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Fecha:
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20 marzo 2013