Las mujeres afrocolombianas que arriesgan su vida por defender sus comunidades
Danelly Estupiñán nunca olvidará la primera amenaza que recibió. Fue un mensaje de texto que llegó a las 5. 35 de la tarde del 30 de noviembre de 2015, y decía: “Danelly, ha llegado tu final”. Horas después, mientras hablaba por teléfono con una de sus amistades, apareció en la línea una voz distorsionada que repitió: “Sabemos dónde estás”. Desde entonces, a Estupiñán la han sometido a un seguimiento constante, la han fotografiado y han asaltado su casa, en una aparente represalia por su trabajo de derechos humanos, en el que defiende a las comunidades negras de Buenaventura, el puerto más grande del Pacífico colombiano.
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Fecha:
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9 enero 2020