La liberación de un futbolista palestino demuestra la necesidad de poner fin a detenciones injustas sin cargos

La liberación hoy del futbolista palestino Mahmoud al Sarsak, detenido por Israel, pone de manifiesto el carácter secreto y arbitrario de la detención administrativa de palestinos por parte de las autoridades israelíes. Así lo ha manifestado hoy Amnistía Internacional.

“Aunque la liberación, largamente demorada, de Mahmoud al Sarsak supone un enorme alivio para su familia y sus amigos, no refleja ningún cambio fundamental en el uso de la detención administrativa como política de Estado por parte de las autoridades israelíes”, ha manifestado Ann Harrison, directora adjunta del Programa para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional. “De hecho, subraya aún más lo injusta, arbitraria y opaca que es esta medida.”

“Israel debe poner fin de inmediato al uso de la detención administrativa y debe poner en libertad a todos los palestinos recluidos en virtud de cualquier disposición legal que permita su uso, a menos que los acuse y los juzgue con las debidas garantías ante un tribunal de justicia, de acuerdo con las normas internacionales. En particular, debe derogar la Ley de Internamiento de Combatientes Ilegítimos.”

Mahmoud al Sarsak, futbolista de la selección nacional palestina, ha estado detenido sin cargos ni juicio durante casi tres años. En junio de 2012 puso fin a una huelga de hambre de 92 días, que lo puso al borde de la muerte, emprendida como protesta por su prolongada detención administrativa. Abandonó la huelga cuando su abogado llegó a un acuerdo con el Servicio de Prisiones Israelí para conseguir su liberación.

Amnistía Internacional ha pedido también la liberación de Samer al Barq y Hassan Safadi, que continúan en huelga de hambre en protesta por la renovación de sus órdenes de detención administrativa.

Al igual que Mahmoud al Sarsak antes de su liberación, ambos permanecen recluidos en el centro médico del Servicio de Prisiones Israelí en Ramleh, que no puede proporcionar la atención médica especializada que necesitan los detenidos que mantienen huelgas de hambre prolongadas, y a ambos se les ha negado el acceso a médicos independientes desde que reanudaron sus huelgas de hambre en mayo y junio.

“Los palestinos detenidos sin cargos no deben verse obligados a arriesgar su vida para obtener la liberación o su derecho a un juicio justo”, ha manifestado Ann Harrison.

“Hassan Safadi y Samer al Barq deben ser liberados o acusados de delitos reconocibles y juzgados de acuerdo con las normas internacionales.”

“Las autoridades israelíes deben además garantizarles, a ellos y a todos los demás detenidos y presos en huelga de hambre, acceso regular a médicos independientes y abogados. Samer al Barq, que lleva en huelga de hambre casi 50 días, debe ser ingresado de inmediato en un hospital civil para recibir atención médica adecuada.”

Información complementaria

Mahmoud al Sarsak era el único palestino recluido en virtud de la Ley de Internamiento de Combatientes Ilegítimos, utilizada para detener administrativamente a palestinos de la Franja de Gaza.

El mes pasado, Amnistía Internacional publicó Starved of justice: Palestinians detained without trial by Israel, un informe sobre el uso de la detención administrativa en Israel y los abusos relacionados con ella contra detenidos y presos. En él se destacaba el caso de Mahmoud al Sarsak, entre otros.

La organización de derechos humanos hace campaña contra la detención administrativa en todo el mundo. En los últimos años, Amnistía Internacional ha documentado sistemas abusivos de detención administrativa –y ha pedido el fin de esta práctica– en países como Sri Lanka, Egipto, China e India (Jammu y Cachemira).