Egipto debe anular pena de cárcel a actor acusado de “insultar el islam”

La sentencia contra el destacado actor egipcio Adel Imam, condenado a tres meses de prisión por “insultar el islam” en sus películas, transmite el mensaje de que el país no ha avanzado desde su legado de la era Mubarak de represión de la libertad de expresión, ha declarado Amnistía Internacional.El actor, condenado también al pago de una multa de 170 dólares estadounidenses, había sido declarado culpable en ausencia en febrero por sus interpretaciones cinematográficas en un caso iniciado el año pasado por un abogado. Los abogados de Imam formularon una objeción contra el fallo, pero un tribunal de delitos menores de El Cairo la rechazó el 24 de abril y confirmó la resolución original. Los abogados dicen que Imam podría apelar contra esta condena .El abogado ha presentado una segunda denuncia contra Adel Imam y otros cinco escritores y productores en virtud de cargos similares, por su intervención en la creación y difusión de películas y obras en las que actuó Adel Imam. Se espera que el tribunal dicte el fallo sobre este segundo caso el jueves.“Esta sentencia transmite el poderoso mensaje de que Egipto aún no ha avanzado desde la era de represión de la libertad de expresión”, ha declarado Philip Luther, director del Programa Regional para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional.“Adel Imam y los otros cinco cineastas no deberían ser castigados por expresar pacíficamente su opinión, aun cuando esas opiniones no sean fáciles de aceptar para algunos críticos.”Al presentar su denuncia por desprecio a la religión, el abogado se basó en el artículo 98(f) del Código Penal, que castiga a “quien aproveche la religión de palabra o por escrito o por cualquier otro medio para promover ideologías extremistas, con el fin de provocar sedición contra, o desprecio o desdén hacia, cualquier religión divina o sus adeptos, o dañar la unidad nacional y la paz social.”El caso de Imam es el más reciente de varias causas judiciales que se tramitan en Egipto que afectan a la libertad de expresión.En junio del año pasado, el director de telecomunicaciones cristiano copto Naguib Sawiris fue acusado de “desprecio a la religión” en dos denuncias distintas, tras publicar una imagen de Mickey Mouse con barba y otra de Minni Mouse con velo en Twitter en junio de 2011.Ambos casos fueron desestimados por la falta de solidez de los fundamentos jurídicos esgrimidos por la acusación.Mientras tanto, un tribunal de la ciudad septentrional de Helwan condenó al dirigente sindical Kamal Abbas a seis meses de prisión por “insultos a un funcionario” en febrero de este año.Abbas, declarado culpable en ausencia, fue acusado formalmente por denunciar a un miembro destacado del sindicato oficial de Egipto en una conferencia de la Organización Internacional del Trabajo el pasado mes de junio.Ese mismo mes, un tribunal de la ciudad septentrional de Al Wayli absolvió al activista Gaber Elsayed Gaber de “perturbación de la seguridad pública” y atacar la reputación del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas que gobierna en Egipto.Gaber Elsayed Gaber cumplía un año de prisión por repartir folletos en los que criticaba al Consejo Supremo.