Disparos de gas lacrimógeno en los enfrentamientos de la policía griega con los manifestantes en Atenas

La policía antidisturbios griega no debe hacer uso excesivo de la fuerza al manejar los brotes de violencia durante las protestas de Atenas. Así lo ha manifestado Amnistía Internacional hoy, entre los informes sobre hospitalización de manifestantes a causa del uso masivo de gas lacrimógeno por parte de la policía.  

Los enfrentamientos se han producido durante dos días de protesta en la plaza de Syntagma contra un impopular proyecto de ley de austeridad, aprobado hoy por el Parlamento griego.

“Las manifestaciones, mayoritariamente pacíficas, de los dos últimos días se han visto enturbiadas una vez más por una minoría de alborotadores que se han enfrentado a la policía”, ha manifestado John Dalhuisen, director adjunto del Programa para Europa y Asia Central de Amnistía Internacional.

“La policía tiene el deber de poner fin a la violencia y detener a los responsables, pero debe garantizar que el uso de la fuerza es proporcionado y sólo va dirigido contra los manifestantes violentos. La policía no debe restringir el derecho legítimo de la gran mayoría de los manifestantes pacíficos a reunirse y protestar en la plaza de Syntagma.”

Los sindicatos declararon ayer una huelga general de 48 horas en Grecia para oponerse a los planes gubernamentales de introducir nuevas medidas de austeridad. La plaza de Syntagma, en Atenas, delante del Parlamento, ha sido el punto de concentración de miles de manifestantes durante la huelga.

El movimiento griego de “los indignados” también lleva ocupando pacíficamente la plaza desde hace varias semanas.

Las imágenes de vídeo y las declaraciones de testigos señalan el repetido uso de fuerza excesiva por parte de la policía en las recientes manifestaciones, incluido el uso desproporcionado e indiscriminado de gas lacrimógeno y otros productos químicos contra manifestantes mayoritariamente pacíficos.

Los representantes de Amnistía Internacional presentes en la plaza de Syntagma han sido testigos de incidentes en los que la policía ha golpeado a manifestantes pacíficos.  Las nubes de gas lacrimógeno que rodeaban hoy la plaza obligaron a numerosos manifestantes a retirarse al interior de la estación de metro de la plaza de Syntagma y a las calles adyacentes, donde han continuado sus protestas.

Según los informes, muchos manifestantes han sido hospitalizados por problemas respiratorios causados por la inhalación de gas lacrimógeno, y varios manifestantes y agentes antidisturbios han resultado heridos.