• Comunicado De Prensa

Las ejecuciones en India supondrían un revés para los derechos humanos

La decisión de la presidenta de India de aprobar las primeras ejecuciones que se llevan a cabo en el país desde 2004 supondría un revés para los derechos humanos, ha dicho hoy Amnistía Internacional.

Según informan los medios de comunicación de India, la presidenta Pratibha Patil ha aceptado la recomendación del Ministerio del Interior de rechazar las peticiones de gracia presentadas por los condenados a muerte Devinder Pal Singh Bhullar y Mahendra Nath Das.

"Los informes según los cuales India ejecutará a dos hombres tras un esperanzador paréntesis de siete años sin ejecuciones son muy descorazonadores y supondrían un paso atrás para los derechos humanos en el país”, ha dicho Sam Zarifi, director del Programa Regional para Asia y Oceanía de Amnistía Internacional.

"Además –ha añadido Zarifi–, al aplicar ahora la pena de muerte, India irá contra la tendencia mundial a terminar con las ejecuciones, cuyo número sigue descendiendo.”

Bhullar fue condenado a muerte en 2001 por planear unos atentados terroristas en los que murieron nueve personas en Delhi en 1993. Das lleva en espera de ejecución desde 1997 por un asesinato perpetrado en Guwahati, Assam, en 1996.

Aunque India votó en contra de la resolución en la que se pedía una moratoria sobre la aplicación de la pena de muerte, adoptada por la Asamblea General de la ONU en 2007, 2008 y 2010, la presidenta Patil había conmutado las condenas a muerte de 20 presos desde noviembre de 2009.

La última ejecución que tuvo lugar en India fue la de Dhananjoy Chatterjee en Kolkata, en agosto de 2004.