Condena del atentado contra instalaciones de la ONU en Afganistán

Amnistía Internacional condena enérgicamente el atentado contra unas instalaciones de la ONU en Mazar Sharif, en el que murieron hasta 10 civiles trabajadores de la ONU, y expresa sus condolencias a las familias de las víctimas. El atentado es el peor que ha sufrido la ONU en Afganistán desde que Estados Unidos y sus aliados ayudaran al derrocamiento del régimen talibán en 2001. Amnistía Internacional pide al gobierno afgano que garantice una investigación exhaustiva y se asegure de que los responsables comparecen ante la justicia.

“El gobierno afgano debe actuar inmediatamente para poner a los perpetradores a disposición judicial. En última instancia, las autoridades afganas son las responsables de proteger a sus ciudadanos y a los ciudadanos extranjeros de la violencia de grupos extremistas. Una cultura de impunidad y la constante ausencia de rendición de cuentas por abusos contra los derechos humanos han erosionado gravemente el Estado de derecho en Afganistán”, ha dicho Sam Zarifi, director del Programa Regional para Asia y Oceanía de Amnistía Internacional.

"Millones de afganos continúan dependiendo de la ayuda internacional para sus necesidades básicas, como alimentos, agua, atención de la salud y educación. Este último atentado contra la ONU daña significativamente la ya mermada capacidad de los trabajadores de ayuda humanitaria de la ONU y de otros organismos para ayudar a los afganos. El gobierno debe esforzarse más para garantizar que los trabajadores de ayuda humanitaria afganos e internacionales que trabajan en Afganistán están plenamente protegidos.”