Golpeados afganos detenidos en aeropuerto de Ucrania

Amnistía Internacional ha condenado los malos tratos de que están siendo objeto ocho ciudadanos afganos que esperan su expulsión de Ucrania, a quienes los guardias de fronteras han golpeado y negado alimentos, agua y tratamiento médico adecuados.

Los ocho hombres llevan tres días detenidos en el aeropuerto de Boryspil de Kiev y las fuentes han indicado a Amnistía Internacional que, como consecuencia de los malos tratos, algunos tienen heridas tan graves que no pueden tenderse.  

“Las autoridades ucranianas deben parar estas expulsiones”, ha declarado Andrea Huber, directora adjunta del Programa para Europa y Asia Central de Amnistía Internacional.

“También deben controlar a sus guardias de fronteras y proporcionar tratamiento médico, comida y agua adecuados a estos hombres, tal como exige el derecho internacional. Los atroces informes sobre abusos contra los detenidos deben ser investigados de inmediato.”

Algunos de los detenidos solicitaron asilo en Ucrania, pero sus peticiones fueron denegadas y no han podido recurrir, lo que es contrario a las obligaciones contraídas por Ucrania en virtud del derecho sobre refugiados.

Los afganos afirman que no les proporcionaron intérpretes cuando solicitaron asilo, ni tampoco durante el trámite de expulsión.  

También alegan que les hicieron firmar unos documentos en un idioma que no entienden, y que algunos de ellos no estaban presentes durante las vistas sobre sus casos.

“Estas personas no deben ser expulsadas hasta que hayan ejercido su derecho a apelar contra la denegación de su solicitud de asilo y a recurrir efectivamente contra su expulsión, con arreglo a las obligaciones nacionales e internacionales de Ucrania”, añadió Andrea Huber.    

Amnistía Internacional también ha pedido a las autoridades de Ucrania que garanticen que los detenidos tienen acceso a abogados y a la Agencia de la ONU para los Refugiados, el ACNUR.

Otros seis afganos detenidos originalmente con este grupo ya han sido expulsados a Afganistán en los últimos dos días; entre ellos había un menor no acompañado. 

Además, tras ser presuntamente sometidos a abusos a manos de los guardias, algunos de los detenidos se autolesionaron como protesta, aunque fueron expulsados igualmente.