• Comunicado De Prensa

Omán debe evitar más muertes poniendo freno a sus fuerzas de seguridad

Amnistía Internacional ha pedido a las autoridades omaníes que pongan freno a sus fuerzas de seguridad después de recibir informes según los cuales al menos dos personas resultaron muertas cuando la policía disparó balas de goma y gas lacrimógeno contra manifestantes antigubernamentales durante el fin de semana.

La organización hizo este llamamiento con el inicio de otra protesta en la ciudad de Sohar, en el norte del país, en la que los manifestantes reivindicaban más puestos de trabajo, el fin de la corrupción y la destitución del gobierno y otras autoridades.

También hubo manifestaciones en el sur, en la localidad de Salalah.

El estudiante Abdullah al Ghamalasi resultó muerto el domingo cuando la policía disparó balas de goma contra unos 2.000 manifestantes congregados en una rotonda en el exterior de una comisaría en Sohar.

Parece ser que otro hombre perdió la vida cuando era sometido a una intervención quirúrgica como consecuencia de las heridas sufridas en la misma protesta.

El ministro de Salud de Omán ha reconocido, según informes, que una persona ha muerto por impacto de bala de goma, pero niega otros homicidios denunciados.

Informes de prensa sin confirmar apuntan a que no menos de seis personas podrían haber muerto en Sohar.

Según informes, la policía disparó balas de goma y gas lacrimógeno contra los manifestantes, algunos de los cuales lanzaron piedras contra la policía.

El mismo domingo, horas más tarde, parece ser que unos hombres con el rostro enmascarado incendiaron vehículos y edificios.

“Las fuerzas de seguridad omaníes al parecer han hecho uso excesivo de la fuerza contra los manifestantes y, como consecuencia, han causado al menos la muerte de una persona” manifestó Malcolm Smart, director del Programa de Amnistía Internacional para Oriente Medio y Norte de África.

“Pedimos al gobierno que ordene una investigación inmediata para determinar si la policía hizo uso excesivo de la fuerza, como parece ser el caso, y que garantice la rendición de cuentas por ello.”

“El gobierno debe respetar el derecho de las personas a participar en protestas pacíficas y garantizar su derecho a hacerlo sin miedo y sin sufrir amenazas.”

“Con este propósito, las autoridades deben garantizar el acatamiento pleno de las normas internacionales sobre el empleo de la fuerza y las armas de fuego por parte de las fuerzas de seguridad.”

Al menos una decena de personas resultaron muertas y, según informes, se practicaron unas 40 detenciones tras las protestas de Sohar.

Los detenidos quedaron en libertad ese mismo día por orden del máximo dirigente de Omán, el sultán Qabús bin Said.

Además, el sultán Qabús ha ordenado la creación de 50.000 empleos y una paga de 150 reales omaníes al mes para los desempleados (unos 390 dólares estadounidenses) en respuesta a las demandas de los manifestantes.

También afirmó que iba a estudiar la asignación de ciertas facultades legislativas al Consejo Consultivo (shura), que en la actualidad funciona como órgano consultivo del sultanato.

Los manifestantes han dicho que no se moverán de la zona de Sohar hasta que se cumplan íntegramente sus 30 reclamaciones.

Entre otras cosas, reclaman la destitución del gobierno actual y la adopción de medidas contra altos cargos y ex funcionarios públicos, incluido el actual inspector general de la Policía.