Juicio a activistas saharauis por visitar los campos de refugiados

Amnistía Internacional ha pedido hoy a las autoridades marroquíes que dejen en libertad de inmediato y sin condiciones a tres activistas saharauis que van a ser sometidos a juicio a raíz de su visita a los campos de refugiados que administra el Frente Polisario en Argelia.

El juicio de estos activistas –Brahim Dahane, Ali Salem Tamek y Ahmed Nasiri– comenzará mañana ante el Tribunal de Primera Instancia de Casablanca. Los tres están acusados de "menoscabar la seguridad interna" de Marruecos. Amnistía Internacional los considera presos de conciencia.

También se enfrentan a juicio por los mismos cargos Yahdih Ettarouzi, Saleh Labihi, Dakja Lashgar y Rachid Sghir, que fueron puestos en libertad provisionalmente.

“Es sencillamente inaceptable que las autoridades marroquíes procesen a estas siete personas, entre las que hay defensores de los derechos humanos y ex víctimas de desaparición forzada, por visitar libre y abiertamente los campos de refugiados y reunirse con miembros del Frente Polisario”, ha manifestado Malcolm Smart, director del Programa de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África.

“Brahim Dahane, Ali Salem Tamek y Ahmed Nasiri llevan más de un año encarcelados por acciones que no representan más que el ejercicio pacífico de su derecho a la libertad de expresión y asociación. Los cargos contra ellos tienen una clara motivación política y deben retirarse de inmediato. Estos procesamientos no deben continuar.”

Abierta inicialmente por el cargo de “menoscabar la seguridad externa" de Marruecos y su "integridad territorial", la causa estuvo en fase de investigación prolongada en los tribunales militares del país durante casi 12 meses antes de pasar a los civiles.

Los tres activistas aún detenidos están confinados en la prisión de Salé, cerca de Rabat, desde el 16 de octubre de 2009. Los detuvieron el 8 de octubre de ese año en el aeropuerto Mohammed V de Casablanca a su regreso de los campos de refugiados de Tinduf, Argelia.

Brahim Dahane, Ali Salem Tamek y Ahmed Nasiri figuran entre diversos activistas saharauis que han sufrido hostigamiento e intimidaciones por expresar públicamente sus opiniones sobre la autodeterminación del Sáhara Occidental, territorio que Marruecos se anexionó en 1975, y por documentar violaciones de derechos humanos cometidas por las autoridades marroquíes.

Brahim Dahane dijo en una declaración enviada a través de su familia: “Llevamos un cuarto de siglo siendo víctimas de detención arbitraria, desaparición forzada y hostigamiento debido a nuestras opiniones, expresadas pacíficamente”.

El Frente Polisario pide la independencia del Sáhara Occidental y tiene un gobierno autoproclamado en el exilio, la República Árabe Saharaui Democrática (RASD).

“Las autoridades marroquíes no deben tratar la expresión política pacífica como una cuestión de seguridad nacional, como están haciendo en este caso –ha señalado Malcolm Smart–. Lo que tienen que hacer es cumplir con sus obligaciones en materia de derechos humanos y demostrar su compromiso con el Estado de derecho haciendo valer el derecho a la libertad de expresión y asociación de quienquiera que apoye pacíficamente la autodeterminación del Sáhara Occidental.”

El Frente Polisario también ha reprimido la disidencia. El 21 de septiembre de 2010, detuvo a uno de sus miembros, Mustafa Salma, cuando se dirigía a los campos de Tinduf tras haber expresado públicamente su apoyo a la autonomía del Sáhara Occidental bajo el gobierno marroquí.

A pesar de ser civil, su causa se remitió primeramente a un tribunal militar y él fue acusado de menoscabar la seguridad de la RASD. Según el Servicio de Prensa Saharaui, quedó en libertad el 6 de octubre, pero su familia no ha tenido noticias suyas desde su detención, por lo que se teme por su seguridad.

Nota para los medios de comunicación

Este caso y sus similitudes con el de Mustafa Salma demuestran una vez más la importancia de incluir un componente de observación de la situación de los derechos humanos en el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) a fin de proteger a las poblaciones afectadas, dado que las autoridades marroquíes y el Frente Polisario se acusan mutuamente de aprovecharse con fines políticos de los motivos de preocupación en materia de derechos humanos.

Los saharauis del Sáhara Occidental llegaron a los campos de refugiados de Tinduf en 1975 y 1976, tras anexionarse Marruecos el territorio. El gobierno argelino calcula que el número de refugiados saharauis de los campos asciende a 165.000. El ACNUR presta asistencia a unas “90.000 personas vulnerables en los campos”. Desde 1991 está vigente un alto el fuego entre Marruecos y el Frente Polisario.