Egipto: Debe investigarse el brutal homicidio de un joven a manos de la policia.

Amnistía Internacional pide que el brutal homicidio del joven de 28 años Khaled Mohammed Said a manos de las fuerzas de seguridad egipcias en la ciudad de Alejandría, el domingo 6 de junio, sea investigado inmediatamente de forma exhaustiva e independiente. En Internet están colgadas las terribles imágenes del cadáver de Khaled Mohammed Said, con el rostro irreconocible a causa de los golpes, según los informes asestados en público por los agentes de la policía egipcia. “Las terribles fotografías son una espeluznante muestra de los abusos que se producen en Egipto, que contrastan marcadamente con la imagen que los representantes del país han ofrecido hoy a los miembros del Consejo de Derechos Humanos de la ONU y con su disposición a reconocer a regañadientes sólo algunos fallos menores”, ha dicho Amnistía Internacional.   “Estas imágenes dejan entrever excepcionalmente y de primera mano el uso habitual de la fuerza que ejercen las fuerzas de seguridad egipcias. Los agentes dan por sentado que operan en un clima de impunidad donde no se les plantean preguntas.”Sin embargo, aún están por determinar las circunstancias precisas del homicidio. Sólo se sabe que Khaled Mohammed Said fue brutalmente golpeado por dos policías vestidos de civil en un cibercafé. Según los informes, los agentes lo arrastraron fuera del establecimiento y allí continuaron golpeándolo hasta que murió. Según un abogado de el Centro de Rehabilitación de Víctimas de la Violencia El-Nadim, a los familiares de Khaled Mohammed Said se les informó de su muerte, pero no se les permitió ver el cadáver inmediatamente. La policía se los llevó a la comisaría de Sidi Gaber, donde les dijeron que Khaled Mohammed Said se había tragado una bolsa de estupefacientes al ver acercarse a la policía y había muerto de sobredosis. Cuando la familia presentó una denuncia ante la fiscalía el lunes 7 de junio, se enteró de que, sorprendentemente, la policía ya había presentado un informe en el que se afirmaba que Khaled Mohammed Said había muerto por sobredosis de drogas. El fiscal ha ordenado una autopsia y la investigación continúa abierta. Amnistía Internacional ha pedido que se investigue la muerte con arreglo a las normas internacionales, como los Principios Relativos a una Eficaz Prevención e Investigación de las Ejecuciones Extralegales, Arbitrarias o Sumarias, de las Naciones Unidas.  Bajo el amparo del estado de excepción vigente en Egipto desde hace 29 años, los abusos de las fuerzas de seguridad son una práctica habitual que rara vez es castigada, y han sido muy pocas las ocasiones en que sus responsables han sido puestos a disposición judicial. El estado de excepción se prorrogó este mes por otros dos años, a pesar de que durante el Examen Periódico Universal los Estados y los grupos internacionales de derechos humanos pidieron reiteradamente que sea levantado lo antes posible. “Las autoridades egipcias deben responder de inmediato y de la forma más enérgica ante la brutal paliza y el homicidio. Si no actúan, enviarán de nuevo una clara señal de que estos abusos pueden continuar cometiéndose, y garantizarán que sus autores quedan impunes”, ha dicho Amnistía Internacional. “Las autoridades egipcias deben tener autoridad sobre sus fuerzas de seguridad, y deberían saber que los ojos del mundo cada vez están más pendientes de ellas, y que las imágenes que circulan en Internet significan que no pueden evitar llevar a cabo una minuciosa investigación encubriendo nuevamente los hechos”. Nota para los periodistas El artículo 3.1 de la Ley del Estado de Excepción es el más pernicioso, pues da a las autoridades el poder de “restringir la libertad de reunión, movimiento, residencia o circulación en determinados momentos y lugares; arrestar y detener a sospechosos o personas que representen un peligro para la seguridad y el orden públicos; permitir el registro de personas y lugares sin las restricciones del Código de Procedimiento Penal y asignar a cualquier persona para que lleve a cabo dichas tareas”. Todo ello puede hacerse mediante una simple “orden verbal o escrita”.