“Deplorables” ejecuciones de Hamás en Gaza

Amnistía Internacional ha condenado hoy las ejecuciones de dos hombres palestinos que la autoridad de facto de Hamás ha llevado a cabo esta madrugada en Gaza. Ambos habían sido juzgados allí por tribunales militares y declarados culpables en 2009 de “colaboración” con el ejército israelí y participación en asesinato.

“Las ejecuciones de hoy constituyen un gran retroceso por parte de Hamás –ha manifestado Hassiba Hadj Sahraoui, directora adjunta del Programa de Amnistía Internacional para Oriente Medio–. Al ser las primeras que se llevan a cabo desde 2005, estamos muy preocupados por otros presos palestinos de Gaza condenados a muerte por los tribunales militares. Lamentamos que estos hombres fueran declarados culpables en juicios militares sin las debidas garantías.”

Aunque desde que Hamás tomó el poder en junio de 2007, sus milicias y otros grupos armados han matado en Gaza a varias personas acusadas de "colaboración", las ejecuciones de hoy son las primeras llevadas a cabo oficialmente por la autoridad de facto de Hamás en Gaza.

En una declaración emitida esta mañana por la administración de facto de Hamás, el jefe de los órganos de justicia militar de Gaza, coronel Ahmed Atallah, ha confirmado la ejecución de Nasser Salama Mohammed Abu Freih, de Yabalia, en el norte de Gaza, y Mohammed Ibrahim Ahmed Isma’il (conocido como Al-Sab’a), de Rafah, en el sur de la Franja. Los cadáveres de ambos hombres han sido trasladados esta mañana al hospital de Al Shifa, en la ciudad de Gaza. Según informes, los dos han sido fusilados.

Nasser Abu Freih, sargento de la policía de 34 años, había sido declarado culpable de traición y participación en asesinato por un tribunal militar de Gaza el 22 de febrero de 2009 y condenado a muerte por fusilamiento. Mohammed Isma’il, taxista de 36 años, había sido condenado a muerte por ahorcamiento el 3 de noviembre de 2009 por los cargos de espionaje y cooperación con grupos hostiles y de complicidad en asesinato.

Información complementaria

De acuerdo con la legislación palestina, las condenas de muerte han de ser ratificadas por el presidente de la Autoridad Palestina para poder ejecutarse. Debido al pulso que mantienen la administración de facto de Hamás y la Autoridad Palestina, las condenas de muerte impuestas por los tribunales militares de aquélla desde junio de 2007 no han recibido la ratificación presidencial necesaria para su ejecución.

Ya en marzo suscitó preocupación que altos cargos de Hamás anunciaran su intención de comenzar a ejecutar a presos declarados culpables de colaboración y asesinato. El 31 de marzo, Amnistía Internacional instó a la autoridad de facto de Hamás a no ejecutar las condenas de muerte pendientes.

Amnistía Internacional se opone a la pena de muerte, que considera contraría a la Declaración Universal de Derechos Humanos, en particular por ser una violación del derecho a la vida y del derecho a no sufrir torturas ni penas crueles, inhumanas o degradantes.