La desaparición de personas en Siria: datos relevantes

¿Qué es una desaparición?

Una desaparición forzada se produce cuando una persona es detenida, recluida o secuestrada por las autoridades o por personas que actúan con la autorización, el apoyo o la aquiescencia de éstas. Los responsables niegan después que la persona esté bajo custodia u ocultan su suerte o su paradero.

¿Qué está pasando en Siria?

Miles de personas que presuntamente se oponen al gobierno han sido detenidas o recluidas arbitrariamente; muchas podrían haber sido objeto de desaparición forzada. Algunas siguen desaparecidas, y sus familias, que a menudo viven en la angustia y la desesperación, no saben qué suerte han corrido e ignoran su paradero. Algunas personas que sufrieron desaparición forzada pero que finalmente fueron liberadas tras consumirse durante meses en detención secreta han hablado con Amnistía Internacional sobre la tortura y otros malos tratos que padecieron.

¿Cuándo comenzaron las desapariciones en Siria?

Las desapariciones forzadas fueron un motivo de preocupación importante en relación con los derechos humanos durante el mandato de Hafez al Assad, que fue presidente de Siria desde 1971 hasta su muerte en 2000. El número de personas objeto de desaparición forzada ha aumentado enormemente desde que comenzó la crisis en marzo de 2011.

¿A cuántas personas ha afectado esto?

Las organizaciones locales informan de que miles de civiles han perdido la vida bajo custodia de las fuerzas de seguridad sirias y que decenas de miles han sido objeto de desaparición forzada desde 2011. 

¿Qué trato reciben las personas detenidas?

Las condiciones en los centros de detención no oficiales en concreto han sido calificadas de catastróficas. Hay un gran número de personas recluidas en espacios muy pequeños. No hay suficiente comida o agua; un detenido nos dijo que algunos de sus compañeros de celda estaban tan desesperados que bebían del retrete. Las condiciones de insalubridad y la falta de atención médica son causa de enfermedades graves. La tortura y otros malos tratos abundan: por ejemplo, se han recibido informes que hablan de palizas con diversos objetos y de personas a las que se ha obligado a permanecer en posturas en tensión para ser golpeadas después, especialmente durante los interrogatorios.

¿Qué les dicen a las familias?

Normalmente, a las familias de las personas que se han llevado se les niega cualquier información sobre su paradero o de los motivos de su detención o secuestro. Algunas familias llevan años sin saber dónde están sus seres queridos o si siguen vivos.