Los partidos políticos de Nicaragua deben actuar urgentemente para que sus simpatizantes dejen de participar en actos de violencia como los que se han producido por todo el país en las últimas dos semanas, ha dicho hoy, 21 de noviembre, Amnistía Internacional. Los enfrentamientos se han recrudecido debido a la disputa por los resultados de las elecciones municipales de este mes, que los partidos perdedores han impugnado.
“Los partidos políticos deben ser más duros en su condena de los actos de violencia perpetrados por sus simpatizantes y buscar una solución negociada a las disputas sobre los resultados electorales –ha dicho Kerrie Howard, directora adjunta del Programa Regional para América de Amnistía Internacional–. El partido del gobierno tiene una especial responsabilidad de llamar a la calma, especialmente a sus simpatizantes, dada su obligación de proteger a los ciudadanos.”
En los días previos a las elecciones del 9 de noviembre, en la capital, Managua, y otras ciudades se produjeron actos de violencia esporádicos en los que participaron partidarios de las dos principales facciones políticas.
El 18 de noviembre, cientos de simpatizantes del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), en la oposición, se enfrentaron en Managua con palos, piedras, morteros de fabricación casera, pistolas y machetes. Muchas personas resultaron heridas, aunque no hay cifras oficiales.
Después de las elecciones han seguido los enfrentamientos, en medio de acusaciones de fraude electoral. Los profesionales del periodismo también han sido blanco de la violencia por la cobertura que han dado a los sucesos y, según informan los medios de comunicación, al menos 20 han sido agredidos, y cinco emisoras de radio independientes han sido atacadas.
“Es preciso que se permita a la prensa informar sobre las elecciones sin temor a represalias. Los medios de comunicación no deben ser un objetivo en el lodazal de la violencia política”, ha dicho Kerrie Howard, que ha añadido: “La credibilidad del gobierno está en juego: los cargos políticos y sus simpatizantes deben ser conscientes de su obligación de respetar y defender los principios del Estado de derecho y el respeto de los derechos humanos asegurándose de que no se produce una escalada de la violencia.”
Información complementaria
Antes de las elecciones ya había una gran tensión, en parte por la negativa del gobierno a permitir la presencia de grupos de observadores internacionales y locales en los comicios. El partido opositor, el PLC, se ha negado a aceptar los resultados publicados hasta ahora, que atribuyen la mayoría de los cargos municipales al FSLN, incluida la alcaldía de Managua.

