África Central: Los gobiernos y ONU deben unir sus fuerzas para garantizar la liberación de las mujeres y los niños secuestrados

Amnistía Internacional pidió hoy a la ONU y los gobiernos de África Central que actuaran de inmediato para garantizar la liberación de más de 350 hombres, mujeres y niños y niñas que al parecer han sido secuestrados por el Ejército de Resistencia del Señor en las últimas semanas.    Los secuestros tuvieron lugar en la República Centroafricana, la República Democrática del Congo y el Sur de Sudán mientras el Ejército de Resistencia del Señor parecía estar preparándose para firmar un acuerdo de paz con el gobierno de Uganda que iba a terminar con más de 20 años de una guerra civil caracterizada por crímenes de guerra, incluidos secuestros y numerosos homicidios ilegítimos y mutilaciones de no combatientes.    “Como en Uganda, probablemente estas personas –incluidas decenas de mujeres y menores– serán utilizadas como niños y niñas soldados y esclavos sexuales, a pesar de lo cual ninguno de los gobiernos de la región ha hecho nada para tratar de conseguir su liberación”, ha dicho Amnistía Internacional.    “Los gobiernos de Sudán, República Centroafricana y República Democrática del Congo, con la ayuda de la ONU, deben unir sus fuerzas para conseguir inmediatamente la seguridad y la liberación de las personas secuestradas y poner a los responsables a disposición judicial.”    En el pasado, las mujeres y las niñas secuestradas por el Ejército de Liberación del Señor han sido utilizadas como esclavas sexuales, mientras que los niños y los hombres han sido obligados a combatir y a perpetrar atrocidades, y utilizados como porteadores de los productos de los saqueos.    Los secuestros más recientes se produjeron cerca de Obo, localidad del sudeste de la República Centroafricana, en la frontera con la República Democrática del Congo y Sudán.    El Ejército de Resistencia del Señor parece haber desplazado sus operaciones al sur de la República Centroafricana tratando de evitar que se detenga a sus altos mandos y se los traslade a la Corte Penal Internacional en La Haya, donde se les busca por crímenes de guerra y de lesa humanidad. Informaciones recientes indican que los combatientes han cruzado la frontera de la República Democrática del Congo llevando con ellos a los secuestrados. 

En 2005, la Corte Penal Internacional acusó a algunos dirigentes del Ejército de Resistencia del Señor de haber llevado a cabo secuestros en masa y haber cometido otros crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra.   Actualmente hay cinco fuerzas de seguridad operando en la República Centroafricana: el ejército de la República Centroafricana, las fuerzas de la UE (EUFOR), las de la ONU (Misión de la ONU en la República Centroafricana y el Chad, MINURCAT), la Fuerza multinacional en la República Centroafricana (FOMUC) y Monetaria del África Central (Cemac), y las fuerzas del gobierno francés.    Amnistía Internacional pide a las fuerzas de la ONU y demás fuerzas que operan en la zona, incluida la Misión de la ONU en Sudán (UNMIS) en el Sur de Sudán y la Misión de la ONU en la República Democrática del Congo (MONUC), que ayuden a los gobiernos regionales a conseguir la liberación de las personas secuestradas.

La organización también ha pedido a las fuerzas internacionales de mantenimiento de la paz y gubernamentales desplegadas en la región que cooperen para detener y entregar a cualquier persona contra quien la Corte Penal Internacional haya dictado una orden de detención, entre ellas los dirigentes del Ejército de Resistencia del Señor.