Cuba: El acoso al movimiento San Isidro ilustra la agresión constante a la libertad de expresión

En respuesta a información según la cual se ha detenido a miembros del movimiento San Isidro de Cuba, se han restringido sus derechos humanos –en especial el derecho a la libertad de expresión y la libertad de circulación– y se los ha criminalizado simplemente por ejercer pacíficamente sus derechos humanos, Erika Guevara Rosas, directora de Amnistía Internacional para las Américas, ha manifestado:

“El acoso y la intimidación continuos contra miembros del movimiento San Isidro, que está en primera línea de la oposición al Decreto 349, ley distópica con la que se pretende censurar la expresión artística, pone de manifiesto la represión constante que ejerce Cuba contra los derechos humanos, incluido el derecho a la libertad de expresión en el país Las autoridades pueden continuar hostigando, intimidando, deteniendo y criminalizando a artistas e intelectuales de pensamiento alternativo, pero no pueden encarcelar sus ideas.”

De acuerdo con la ONG legal Cubalex, entre el 9 y el 19 de noviembre, las autoridades detuvieron arbitrariamente y sometieron a hostigamiento a gran número de miembros del movimiento San Isidro, en muchos casos más de una vez. La membresía del movimiento, que está formada por artistas, poetas, activistas LGBTI, figuras del mundo académico y periodistas independientes, ha venido protestando en los últimos días contra el encarcelamiento del rapero Denis Solís González.

Las autoridades pueden continuar hostigando, intimidando, deteniendo y criminalizando a artistas e intelectuales de pensamiento alternativo, pero no pueden encarcelar sus ideas.
Erika Guevara Rosas, directora de Amnistía Internacional para las Américas

Según información conseguida por Amnistía Internacional, lo detuvieron el 9 de noviembre, y el 11 de noviembre fue juzgado y condenado a ocho meses de prisión por “desacato”, delito incompatible con el derecho internacional de los derechos humanos. Se halla recluido en Valle Grande, prisión de máxima seguridad situada a las afueras de La Habana.

“No se debe encarcelar a nadie por ‘desacato’ a una autoridad pública, disposición del Código Penal que Amnistía Internacional y otras organizaciones de derechos humanos han instado reiteradamente a las autoridades cubanas a revocar”, ha afirmado Erika Guevara Rosas.

El 19 de noviembre, ocho miembros del movimiento San Isidro se habían declarado en huelga de hambre en la sede del grupo, en La Habana Vieja, como protesta contra el encarcelamiento de Denis, según Anamely Ramos González, comisaria de exposiciones de arte e integrante también del movimiento.

Unas imágenes que Amnistía Internacional ha verificado parecen mostrar que, en un determinado momento, las autoridades acordonaron con cinta amarilla el bloque donde se encuentra la sede del grupo, limitando así la libertad de circulación de sus miembros. Según miembros del grupo, la sede estuvo vigilada durante las 24 horas por agentes de seguridad del Estado vestidos de civil, y temieron que volvieran a detenerlos si intentaban salir.

En marzo fue encarcelado, debido únicamente a sus convicciones profundas, el artista cubano Luis Manuel Otero Alcántara, ex preso de conciencia y miembro del movimiento San Isidro, que quedó después en libertad. Es una de las personas a las que las autoridades han sometido a breves periodos de reclusión en las últimas semanas, según Cubalex.

Si desean más información o concertar una entrevista, pónganse en contacto con Duncan Tucker: duncan.tucker@amnesty.org