Dinamarca: El acuerdo entre partidos para modificar la ley de violación pone una victoria histórica al alcance de la mano

El acuerdo alcanzado por el gobierno de Dinamarca y una coalición de partidos para aprobar una ley sobre la violación basada en el consentimiento constituye un paso adelante hacia una victoria histórica para los derechos humanos. Así lo ha manifestado Amnistía Internacional.

Ayer, tras muchos años de campaña por parte de organizaciones de mujeres y grupos de supervivientes, el gobierno accedió a modificar el Código Penal para reconocer finalmente en la ley que el sexo sin consentimiento constituye violación.

Es una victoria histórica, no sólo para las activistas que tan duramente y durante tanto tiempo han luchado para que llegara este día, sino también para toda la población de Dinamarca.
Anna Błuś, Amnistía Internacional

“Es una victoria histórica, no sólo para las activistas que tan duramente y durante tanto tiempo han luchado para que llegara este día, sino también para toda la población de Dinamarca. Una ley sobre el consentimiento que cumpla los derechos humanos situaría a Dinamarca como ejemplo para otros países de Europa que se preocupan por el acceso a la justicia para las supervivientes de violación y la auténtica igualdad de género”, ha manifestado Anna Błuś, investigadora de Amnistía Internacional sobre derechos de las mujeres.

“La nueva legislación debe reconocer la sencilla verdad de que las relaciones sexuales sin consentimiento constituyen violación, y debe dejar absolutamente claro que no es necesario que haya habido violencia física para que el delito sea considerado violación. Incluso en las relaciones largas y los matrimonios, el consentimiento nunca puede darse por sentado.”

La nueva legislación debe reconocer la sencilla verdad de que las relaciones sexuales sin consentimiento constituyen violación.
Anna Błuś, Amnistía Internacional

Ayer, el ministro de Justicia danés, Nick Hækkerup, se comprometió a “apartarse de un sistema en el que tenía que haber coacción y violencia para que este delito se considerara violación, y avanzar hacia un sistema basado en el consentimiento. Si una persona no está de acuerdo, es violación”.

Este reconocimiento tiene una importancia fundamental.

Cambiar las leyes de violación desfasadas y peligrosas constituye un importante paso para poner fin al estigma omnipresente y la impunidad endémica por este delito. La reforma de la ley también puede ser un punto de partida crucial para modificar comportamientos y actitudes, pero para ello debe ir acompañada de esfuerzos concertados para rebatir nocivos mitos generalizados y estereotipos de género.

Para hacer frente a los mitos en torno a la violación y a los estereotipos negativos de género se requiere un cambio institucional y social, así como una educación exhaustiva sobre sexualidad y relaciones.
Anna Błuś, Amnistía Internacional

“La reforma de la legislación tiene el potencial de influir también en la mentalidad, por lo que este compromiso del gobierno danés constituye un bienvenido paso adelante”, ha manifestado Anna Błuś.

“Ahora esperamos ver el texto de la ley, y escuchar cómo pretenden las autoridades hacer frente a los mitos relativos a la violación y a los estereotipos negativos de género en todos los niveles de la sociedad. Esto requerirá un cambio institucional y social, así como una educación exhaustiva sobre sexualidad y relaciones, incluido el consentimiento sexual. Confiamos en que, guiada por las supervivientes, Dinamarca pueda forjar un nuevo camino que otros países de Europa pueden seguir.”

Si desean más información o concertar una entrevista, contacten con: stefan.simanowitz@amnesty.org / +447936766445 o +44 2030365599

INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA

Sorprendentemente, si se aprueba la ley, Dinamarca será sólo el décimo país del Espacio Económico Europeo (EEE) que reconozca que las relaciones sexuales sin consentimiento constituyen violación. Grecia y España han anunciado recientemente que modificarán la legislación para reconocer este hecho.

En Dinamarca se denuncian muchísimas menos violaciones de las que realmente se cometen, e incluso cuando las mujeres acuden a la policía, las probabilidades de que se procese o condene al violador son muy escasas. De las 24.000 mujeres que, según un estudio reciente, sufrieron una violación o un intento de violación en 2017, únicamente fueron denunciadas a la policía 890 violaciones. De ellas, 535 dieron lugar a procesamiento y sólo 94 a sentencia condenatoria.