Israel: Tribunal rechaza intento de que se revoque la licencia de exportación del conocido fabricante de software espía NSO Group

La resolución de hoy es lamentable, y un cruel revés para todas las personas a quienes NSO Group pone en peligro en todo el mundo cuando vende sus productos a conocidos perpetradores de abusos contra los derechos humanos.
Danna Ingleton, codirectora en funciones de Amnesty Tech

Un tribunal de distrito de Tel Aviv ha rechazado hoy una iniciativa, apoyada por Amnistía Internacional, para que se obligue al Ministerio de Defensa israelí a revocar la licencia de exportación del fabricante de software espía NSO Group.

Danna Ingleton, codirectora en funciones de Amnesty Tech, ha afirmado:

“La resolución de hoy es lamentable, y un cruel revés para todas las personas a quienes NSO Group pone en peligro en todo el mundo cuando vende sus productos a conocidos perpetradores de abusos contra los derechos humanos. Justo cuando debería obligarse a NSO Group y al Ministerio de la Defensa israelí a rendir cuentas de sus prácticas, es deplorable que el tribunal no lo haya hecho.

NSO Group continúa beneficiándose de abusos contra los derechos humanos con impunidad. La resolución judicial contradice infinidad de pruebas que indican que el software espía de NSO Group se está utilizando para actuar contra personas que defienden los derechos humanos, desde Arabia Saudí hasta México, incluido el caso que nos ocupa: las actuaciones contra una persona del propio personal de Amnistía. Seguiremos haciendo todo lo posible para impedir que el software espía de NSO Group se use para cometer abusos contra los derechos humanos.

Mientras no haya transparencia en torno a las prácticas empresariales de NSO Group así como garantías de que el proceso de concesión de licencias de exportación del Ministerio de Defensa israelí se atiene a las normas y prácticas internacionales, los productos de la empresa seguirán facilitando la persecución de activistas y la represión de derechos humanos”.

Información complementaria

La acción judicial fue emprendida por miembros y simpatizantes de Amnistía Internacional Israel, entre otros, después de que salieran a relucir pruebas del uso de tecnologías de software espía —principalmente Pegasus— para actuar contra un miembro del personal de Amnistía Internacional así como numerosos periodistas y activistas de países como Marruecos, Arabia Saudí, México y Emiratos Árabes Unidos. Amnistía Internacional presta su apoyo a esta acción judicial en el marco de un proyecto emprendido junto con el Instituto Bernstein de Derechos Humanos y el Centro de Derechos Humanos y Justicia Global de la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York.