Egipto: El amargo legado de la matanza de Rabaa sigue afectando a la sociedad egipcia

Los sangrientos sucesos del 14 de agosto de 2013, cuando las fuerzas de seguridad egipcias mataron al menos a 900 personas durante la dispersión violenta de las multitudinarias acampadas contra el gobierno en las plazas de Rabaa al Adawiya y Al Nahda, arrojan una sombra sobre la sociedad egipcia que perdura en la actualidad, ha declarado hoy Amnistía Internacional.

Más de 650 personas que participaban en las acampadas fueron condenadas a penas de hasta 25 años de prisión —y otras 75 a muerte— después de un juicio colectivo manifiestamente injusto. Muchas de las que salieron en libertad después de cinco años y medio de reclusión siguen sometidas a duras medidas de libertad vigilada que las privan de libertad 12 horas al día, lo que tiene graves repercusiones en su vida y restringe sus derechos. Otras, condenadas in absentia, siguen en el exilio a día de hoy.

“Seis años después, la sociedad egipcia sigue viviendo a la sombra de los terribles sucesos de la matanza de Rabaa que marcaron el comienzo de un pronunciado declive de la situación de los derechos humanos en Egipto.”

Seis años después, la sociedad egipcia sigue viviendo a la sombra de los terribles sucesos de la matanza de Rabaa que marcaron el comienzo de un pronunciado declive de la situación de los derechos humanos en Egipto.
Magdalena Mughrabi, directora adjunta de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África

“El hecho de que ni un solo miembro de las fuerzas de seguridad, ni quienes tenían la responsabilidad de mando sobre estas, haya rendido cuentas de los homicidios ha promovido un clima de impunidad generalizada y ha alentado a las fuerzas de seguridad a llevar a cabo desapariciones forzadas masivas y someter habitualmente a las personas detenidas a tortura y otros malos tratos sin temor a la justicia”, dijo Magdalena Mughrabi, directora adjunta de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África.

“A día de hoy sigue habiendo decenas de personas condenadas a muerte y veintenas entre rejas solo por participar en la acampada. Otras, condenadas in absentia, viven en el exilio sin poder regresar a casa. Incluso aquellas personas que fueron detenidas y puestas en libertad después siguen sometidas a estrictas medidas de libertad vigilada que afectan negativamente a su vida cotidiana”.

Según las estadísticas oficiales, ese día murieron también ocho agentes de seguridad. Para conmemorar el aniversario de la matanza de Rabaa, Amnistía Internacional ha publicado una lista de cinco formas en las que el legado de este día sigue afectando hoy en gran medida a la sociedad egipcia.