Israel: Amnistía Internacional participa en acciones judiciales contra web de vigilancia de NSO

Amnistía Internacional está prestando su apoyo a una acción judicial entablada para llevar al Ministerio de Defensa israelí a los tribunales a fin de que retire la licencia de exportación a NSO Group, empresa israelí productora de programas espías que se han utilizado en terribles ataques contra defensores y defensoras de los derechos humanos en todo el mundo.

En una petición que se presentará mañana ante el Tribunal de Distrito de Tel Aviv, alrededor de 50 miembros y simpatizantes de Amnistía Internacional Israel y otras personas pertenecientes a la comunidad de derechos humanos explican que el Ministerio de Defensa pone los derechos humanos en peligro al permitir que NSO continúe exportando sus productos.

NSO Group vende sus productos a gobiernos conocidos por indignantes abusos contra los derechos humanos, a los que proporciona así herramientas para rastrear a activistas y personas críticas con ellos.
Danna Ingleton, directora adjunta de Amnesty Tech

En agosto de 2018 se utilizó, contra una persona perteneciente al personal de Amnistía, un programa informático especialmente invasivo de NSO Group llamado Pegasus, que está vinculado también a ataques sufridos por activistas y periodistas en Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y México.

“NSO Group vende sus productos a gobiernos conocidos por indignantes abusos contra los derechos humanos, a los que proporciona así herramientas para rastrear a activistas y personas críticas con ellos.” El ataque contra Amnistía Internacional fue la gota que colmó el vaso”, ha señalado Danna Ingleton, directora adjunta de Amnesty Tech, que ha prestado testimonio para demostrarlo.

“El Ministerio de Defensa israelí ha hecho caso omiso del creciente número de datos que vinculan a NSO Group con ataques contra defensores y defensoras de los derechos humanos, y esa es la razón de que apoyemos esta petición. Mientras se comercialicen productos como Pegasus sin el debido control y supervisión, los derechos y la seguridad del personal de Amnistía Internacional y de otras personas, como activistas, periodistas y disidentes, de todo el mundo estarán en peligro.

Amnistía Internacional presta su apoyo a estas acciones judiciales en el marco de un proyecto, emprendido junto con el Instituto Bernstein de Derechos Humanos y el Centro de Derechos Humanos y Justicia Global de la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York, para pedir justicia para los defensores y defensoras de los derechos humanos contra quienes se utilizan programas informáticos maliciosos. La decana Margaret Satterthwaite ha manifestado:

“Utilizar invasivas herramientas de vigilancia digital contra defensores y defensoras de los derechos humanos por su trabajo es inadmisible según el derecho de los derechos humanos. Sin controles judiciales más estrictos, la industria de los programas espías permite a los gobiernos pisotear los derechos a la privacidad y la libertad de opinión y de expresión.”

"El gobierno israelí tiene que retirar la licencia de exportación a NSO Group e impedir que siga beneficiándose de la represión patrocinada por el Estado.”

Una web global de vigilancia

Las investigaciones llevadas a cabo han documentado el uso del programa espía Pegasus de NSO Group contra un amplio sector de la sociedad de la sociedad civil, que abarca al menos 24 activistas de los derechos humanos, periodistas y miembros del Parlamento de México; una persona empleada en Amnistía Internacional; los activistas saudíes Omar Abdulaziz, Yahya Assiri y Ghanem Al-Masarir; el galardonado activista emiratí de los derechos humanos Ahmed Mansoor, y el disidente saudí presuntamente asesinado Jamal Khashoggi.

El gobierno israelí tiene que retirar a NSO Group la licencia de exportación e impedir que siga beneficiándose de la represión patrocinada por el Estado.
Margaret Satterthwaite, Universidad de Nueva York

En agosto de 2018, una persona perteneciente al personal de Amnistía Internacional recibió un mensaje que contenía un enlace relativo aparentemente a una protesta frente a la embajada saudí en Washington. El mensaje se envió en un momento en que la organización estaba haciendo campaña para pedir la libertad de activistas saudíes de los derechos humanos de las mujeres Si se hacía clic en él, el enlace instalaba en secreto el programa espía Pegasus, que permitía al remitente del mensaje tener un control casi absoluto del teléfono.

Las salvaguardias “ineficaces” de NSO

NSO Group afirma que ayuda a los gobiernos a luchar contra el terrorismo y la delincuencia, pero no ha refutado los crecientes datos que relacionan sus productos con ataques contra defensores y defensoras de los derechos humanos. Aunque la empresa asegura que lleva a cabo un riguroso examen de sus productos antes de ponerlos a la venta, no ofrece detalles sobre tal examen, que, teniendo en cuenta el número de ataques contra la sociedad civil, parece haber sido ineficaz en numerosos casos.

Es hora de poner fin al uso de herramientas de NSO Group para infiltrarse en la sociedad civil, intimidarla y silenciarla.
Danna Ingleton

NSO Group ha negado reiteradamente, pero sin ocuparse de ellos de manera creíble, los testimonios sobre el uso indebido de su plataforma de software espía Pegasus en contra defensores y defensoras de los derechos humanos. Tampoco ha asumido responsabilidades ni ofrecido reparación por los múltiples casos de uso indebido de sus tecnologías de vigilancia de que se ha tenido noticia. La empresa no ha desvelado su proceso de diligencia debida, excepto con veladas referencias a la existencia de un comité de ética. No se sabe bien qué factores tiene en cuenta antes de vender un producto intrínsecamente invasivo como Pegasus.

Sin supervisión efectiva, basada en la debida regulación de la comercialización de programas espía, ni medidas adecuadas de NSO Group para impedir, mitigar y remediar el uso indebido de su tecnología, los agentes de la sociedad civil continuarán expuestos a ser objeto de vigilancia ilícita simplemente por ejercer sus derechos humanos.

“Es hora de poner fin al uso de herramientas de NSO Group para infiltrarse en la sociedad civil, intimidarla y silenciarla. Hemos tomado la firme determinación de hacer rendir cuentas a NSO Group por su participación en los ataques contra defensores y defensoras de los derechos humanos”, ha añadido Danna Ingleton.

Información complementaria

Amnistía Internacional se puso en contacto con NSO a finales de 2018 para tratar las cuestiones antedichas. Esto es lo que respondió:

“NSO Group desarrolla tecnología cibernética para permitir que los organismos gubernamentales identifiquen y desbaraten tramas terroristas y delictivas. Nuestro producto está concebido para ser utilizado exclusivamente para la investigación y prevención de la delincuencia y el terrorismo Cualquier uso de nuestra tecnología contrario a ese fin es una infracción de nuestras políticas, contratos legales y valores que apoyamos como empresa. Si surge una denuncia relativa a una infracción de nuestro contrato o el uso inadecuado de nuestra tecnología, como ha expresado Amnistía, investigamos la cuestión y tomamos medidas adecuadas basadas en esas conclusiones. Apreciamos cualquier información concreta que pueda ayudarnos a seguir investigando el asunto”.