Egipto: La condena de Hisham Genina, grave revés para la libertad de expresión bajo la presidencia de Al Sisi

Ante la condena de Hisham Genina, ex director de la Organización Central de Auditoría en Egipto, a cinco años de prisión por el cargo de “publicar información falsa para dañar la seguridad nacional”, Najia Bounaim, directora de campañas de Amnistía Internacional para el Norte de África, ha declarado:

“La detención, el juicio militar y la indignante condena a cinco años de prisión de Hisham Genina es otro ejemplo del desvergonzado silenciamiento de toda persona que critique a las autoridades egipcias. Pedimos la libertad inmediata e incondicional de Hisham Genina. El hecho de que continúe en prisión por sus críticas al reciente proceso electoral es una reprobable violación de su derecho a la libertad de expresión.

La detención, el juicio militar y la indignante condena a cinco años de prisión de Hisham Genina es otro ejemplo del desvergonzado silenciamiento de toda persona que critique a las autoridades egipcias. Pedimos la libertad inmediata e incondicional de Hisham Genina. El hecho de que continúe en prisión por sus críticas al reciente proceso electoral es una reprobable violación de su derecho a la libertad de expresión.
Najia Bounaim, directora de campañas de Amnistía Internacional para el Norte de África

“Ahora está quedando patente que la reciente represión desatada por las autoridades egipcias contra la libertad de expresión no muestra señales de disminuir. La persecución de quienes se atreven a alzar la voz en Egipto se está convirtiendo con rapidez en una característica del nuevo mandato de Al Sisi en la presidencia”.

Información complementaria

Hisham Genina fue director de la Organización Central de Auditoría en Egipto y responsable de supervisar los gastos públicos, lo que incluía la elaboración de informes sobre irregularidades en dichos gastos.

El 13 de febrero, las fuerzas de seguridad lo arrestaron tras una entrevista con el Huffington Post en árabe en la que criticó el proceso electoral y la injerencia de las autoridades egipcias en la entonces inminente elección presidencial. La Fiscalía Militar lo acusó de “publicar información falsa para dañar la seguridad nacional” y ordenó su detención.

El 12 de abril fue remitido a juicio ante un tribunal militar basándose en lo que había dicho en su entrevista con el Huffington Post en árabe.

Los juicios militares de civiles en Egipto son intrínsecamente injustos porque todo el personal de los tribunales castrenses, desde los jueces a los fiscales, son miembros en activo de las fuerzas armadas. Como tales, no siempre tienen la formación necesaria en materia de justicia procesal y en lo relativo al Estado de derecho. Las autoridades egipcias utilizan los tribunales militares para detener a miembros de la oposición por cargos falsos.