Bosnia y Herzegovina: Condena de Mladić por genocidio, un paso hacia la justicia para las víctimas del conflicto

La sentencia condenatoria dictada hoy contra el exlíder bélico serbobosnio, general Ratko Mladić, por crímenes de derecho internacional, incluidos los de genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra, ha hecho por fin —después de más de 20 años— justicia a decenas de miles de las víctimas del conflicto armado que asoló Bosnia y Herzegovina en 1992-95, ha declarado Amnistía Internacional.

Mladić ha sido condenado a cadena perpetua.

La resolución dictada hoy por el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia de La Haya reconoce la responsabilidad penal individual de Mladić como comandante del Ejército de los Serbios de Bosnia y su participación en actividades criminales conjuntas, como sembrar el terror entre la población de Sarajevo y eliminar a la población musulmana bosnia de Srebrenica.

“Esta histórica sentencia representa un momento significativo para la justicia internacional y transmite a todo el mundo el poderoso mensaje de que la impunidad no se puede tolerar y no será tolerada”, dijo John Dalhuisen, director de Amnistía Internacional para Europa.

“Aunque no pone fin al sufrimiento de las familias que han esperado más de 20 años para ver este día, ver que se hace justicia podría ayudarles a cerrar la herida”.

Esta histórica sentencia representa un momento significativo para la justicia internacional y transmite a todo el mundo el poderoso mensaje de que la impunidad no se puede tolerar y no será tolerada.
John Dalhuisen, director de Amnistía Internacional para Europa

La sala de primera instancia del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia declaró a Mladić culpable de 10 delitos de un total de 11: genocidio, persecución por motivos étnicos o religiosos de personas musulmanas bosnias y croatas, exterminio, asesinato, deportación, actos inhumanos como crímenes de lesa humanidad, y asesinato, infundir terror, ataques ilegítimos contra la población civil y toma de rehenes.

En cambio, lo absolvió de un delito de genocidio en relación con los crímenes cometidos en seis municipios del norte, aunque declaró que éstos fueron parte de la actividad criminal conjunta de expulsar a la población musulmana bosnia y croata de esos territorios.

Su juicio ha sido uno de los más largos de la historia del Tribunal debido al número de cargos, la amplitud de las pruebas —que incluían la declaración de 592 testigos— y a varios intentos de la defensa de retrasar las actuaciones o ponerlas fin. Sus abogados han declarado que apelarán la sentencia.

“La sentencia de hoy pone fin a los intentos de Ratko Mladić de eludir la responsabilidad de las muertes, violaciones y deportaciones de miles de víctimas musulmanas bosnias y croatas”, concluyó John Dalhuisen.

“También es un importante recordatorio de que, más de 20 años después de la guerra de Bosnia, siguen sin resolverse miles de casos de desaparición forzada y las víctimas y sus familias continúan sin tener acceso a la justicia, la verdad y a una reparación”.

Información complementaria

La acusación había propuesto que Ratko Mladić fuera declarado culpable de dos delitos de genocidio, el primero por las persecuciones encaminadas a destruir o expulsar de forma permanente a la población civil de varios municipios (Foča, Kljuć, Kotor Varoš, Prijedor, Sanski Most y Vlasenica) en 1992, y el segundo por su papel en la actividad criminal conjunta de eliminar a la población musulmana bosnia de Srebrenica entre julio y noviembre de 1995. Sin embargo, la sala declaró que la acusación no podía probar la intención de cometer genocidio en relación con los actos perpetrados en los municipios, por los que declaró a Mladić culpable de crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra.

Desde 1992, Mladić fue el cerebro de una campaña para eliminar y destruir a la población civil no serbia de varios municipios de toda Bosnia. Además, no impidió, detuvo ni investigó los crímenes cometidos por miembros del ejército de la República Serbia (Republika Srpska) o de otras fuerzas y grupos paramilitares serbios que estaban bajo su control efectivo.