Arabia Saudí: La visita de Trump entraña el peligro de que se dé luz verde a las violaciones de los derechos humanos

Los derechos humanos están bajo constante ataque en el Golfo.
Margaret Huang, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Estados Unidos

En su primera gira internacional, el presidente de Estados Unidos Donald Trump asistirá a la cumbre de Riad (Arabia Saudí), donde la lucha contra el terrorismo y los temas de seguridad dominarán sus debates con los dirigentes de los Estados árabes y del Golfo. Está previsto que el presidente desvele un acuerdo sobre armas con Arabia Saudí por valor de varios miles de millones de dólares. La evidente ausencia de temas de derechos humanos en la agenda de Trump para este viaje sólo servirá para fomentar las violaciones en una región donde los gobiernos vulneran los derechos de su propia ciudadanía en nombre de la lucha contra el terror, y violan el derecho internacional humanitario en conflictos impulsados en gran medida por las transferencias de armas de Estados Unidos, ha dicho Amnistía Internacional.

“Los derechos humanos están bajo constante ataque en el Golfo. Arabia Saudí y otros países del Golfo han utilizado la lucha contra el terrorismo como excusa para aplastar y perseguir implacablemente a críticos, disidentes pacíficos y defensores de los derechos humanos”, ha afirmado Margaret Huang, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Estados Unidos.

“Aunque la coalición liderada por Arabia Saudí en Yemen mate a familias enteras en sus casas y utilice armas prohibidas internacionalmente, la administración Trump tiene previsto firmar un acuerdo sobre armas con Arabia Saudí por valor de miles de millones de dólares. Este desvergonzado desdén por los derechos humanos y el derecho humanitario sólo servirá para animar aún más a los Estados del Golfo y de todo el mundo a que busquen la ‘seguridad’ a expensas de los derechos básicos de las personas.”

Transferencias de armas de Estados Unidos

En una reciente visita a Arabia Saudí, el relator especial de la ONU sobre los derechos humanos en la lucha contra el terrorismo concluyó que Arabia Saudí no había tomado medidas concretas para investigar los posibles crímenes de guerra cometidos por sus propias fuerzas en el conflicto de Yemen.

Mientras, Estados Unidos sigue siendo el mayor proveedor de armas a Arabia Saudí. La administración Trump está ultimando un acuerdo sobre armas por valor de miles de millones de dólares con el gobierno saudí.

Amnistía Internacional ha documentado una amplia gama de violaciones de derechos humanos a manos de todas las partes en conflicto en Yemen, incluida la coalición dirigida por Arabia Saudí, que ha lanzado incesantes ataques aéreos, matando e hiriendo a civiles y destruyendo sus hogares, propiedades e infraestructuras con ataques indiscriminados y contra bienes de carácter civil. Varios de estos ataques, algunos de los cuales constituyen crímenes de guerra, fueron realizados con armas estadounidenses.

“Con sus transferencias de armas a Arabia Saudí, Estados Unidos sigue exacerbando graves violaciones de derechos humanos que han causado un devastador sufrimiento a la población civil en Yemen”, ha dicho Huang.

Hay indicios abrumadores de que la coalición dirigida por Arabia Saudí ha cometido crímenes de guerra. Estados Unidos debe detener de inmediato todas las transferencias de armas a miembros de la coalición para su uso en Yemen y presionar para que se lleve a cabo una investigación independiente y eficaz sobre las numerosas violaciones documentadas en esta guerra olvidada.
directora ejecutiva de Amnistía Internacional Estados Unidos

“Hay indicios abrumadores de que la coalición dirigida por Arabia Saudí ha cometido crímenes de guerra. Estados Unidos debe detener de inmediato todas las transferencias de armas a miembros de la coalición para su uso en Yemen y presionar para que se lleve a cabo una investigación independiente y eficaz sobre las numerosas violaciones documentadas en esta guerra olvidada.”

Represión de los derechos humanos

El relator especial sobre los derechos humanos en la lucha contra el terrorismo concluyó también en mayo de 2017 que las leyes contra el terrorismo saudíes no se ajustaban a las normas internacionales, y que Arabia Saudí “debe dejar de aplicar la legislación antiterrorista contra personas que ejercen pacíficamente sus derechos a la libertad de expresión, asociación y reunión”.

Amnistía Internacional ha documentado la represión continua y sistemática contra los activistas de derechos humanos en Arabia Saudí a manos de las autoridades, que asestan duros golpes a los últimos vestigios de la acosada población civil del país. Se está deteniendo y procesando a activistas por cargos vagos y muy difusos en aplicación de la legislación antiterrorista y de leyes concebidas para reprimir las críticas pacíficas. Entre las personas que están detenidas, sometidas a juicio o cumpliendo penas de cárcel figuran diversos miembros de la Asociación Saudí de Derechos Civiles y Políticos, organización independiente de derechos humanos creada en 2009 y clausurada por las autoridades en 2013.

“Las autoridades saudíes se esconden desvergonzadamente tras draconianas leyes antiterroristas para justificar las sentencias condenatorias de personas que defienden pacíficamente los derechos humanos. Uno tras otro, los activistas de Arabia Saudí se están esfumando”, ha declarado Huang.

Otros estados del Golfo se han parapetado tras la seguridad y la lucha contra el terrorismo para reprimir la disidencia. El gobierno de Bahréin ha seguido recortando la libertad de expresión y el derecho a la reunión pacífica, deteniendo a destacados defensores de los derechos humanos, privando a bahreiníes su ciudadanía, reprimiendo violentamente las protestas y disolviendo los partidos de oposición.

En los Emiratos Árabes Unidos, las autoridades restringen arbitrariamente los derechos de libertad expresión y asociación, y detienen y procesan a críticos, opositores del gobierno y extranjeros en aplicación de la legislación sobre difamación y las leyes antiterroristas. También son habituales las desapariciones forzadas, los juicios injustos y la tortura y otros malos tratos de las personas detenidas.