República Dominicana: Senado enfrenta oportunidad de oro para despenalizar el aborto

Senadores en la República Dominicana deben desechar una de las leyes más restrictivas sobre el aborto y comenzar a proteger los derechos de millones de mujeres y niñas, dijo Amnistía Internacional antes de un voto que podría despenalizar el aborto en ciertas circunstancias.

“Los Senadores en la República Dominicana tienen una oportunidad de oro para proteger la vida de millones de mujeres y niñas. Deben aprovechar esta oportunidad y desechar una de las leyes más restrictivas sobre el aborto, contenida en un Código Penal que data del siglo XIX,” dijo Erika Guevara-Rosas, Directora para las Américas de Amnistía Internacional.

Los Senadores en la República Dominicana tienen una oportunidad de oro para proteger la vida de millones de mujeres y niñas. Deben aprovechar esta oportunidad y desechar una de las leyes más restrictivas sobre el aborto, contenida en un Código Penal que data del siglo XIX
Erika Guevara-Rosas, Directora para las Américas de Amnistía Internacional

Hoy, los Senadores van a discutir recomendaciones del Presidente Danilo Medina para reformar cómo el Código Penal del país trata la vida y elecciones de las mujeres. Solicitó que el aborto se despenalizara en tres circunstancias: cuando el embarazo pone en riesgo la vida de la mujer, si es el resultado de violación o incesto y cuando el feto no tiene posibilidad de sobrevivir fuera del útero.

La reforma será un cambio radical con respecto a la que es una de las leyes más restrictivas sobre el aborto.

El Código Penal, que data de 1884, criminaliza el aborto en todas las circunstancias, aun cuando la vida de la mujer corre peligro o el feto no tiene chance de sobrevivir.

Las mujeres acusadas de tener un aborto enfrentan de dos a tres años de prisión. Cualquier profesional de la salud que facilite o asista en un aborto puede ser castigado con cuatro a 10 años de cárcel.

Estas restricciones han resultado en trágicas violaciones a los derechos de mujeres y niñas a la vida y a la salud.

En 2012, Rosaura Almonte, quien sufría de Leucemia, murió de shock hipovolémico después de que le fue negado un tratamiento de quimioterapia porque habría afectado al feto de siete semanas que llevaba.

La Organización Mundial de la Salud y asociaciones médicas han dicho que la penalización del aborto solo lleva a las mujeres a buscar abortos clandestinos y poco seguros y que ponen sus vidas en riesgo. El Comité de Naciones Unidas contra la Tortura y varias otras organizaciones internacionales han concluido que el negarle el acceso al aborto a las mujeres puede, en ciertas circunstancias, llegar a ser tortura y malos tratos.

En un informe publicado el año pasado sobre las leyes restrictivas que en las Américas limitan los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y niñas, incluyendo el acceso a abortos seguros, Amnistía Internacional documento como las mujeres y niñas son forzadas a suportar abusos que puede llegar a ser tortura y malos tratos.