Se insta a Qatar a no expulsar a activista de los derechos humanos expuesto a tortura y persecución en Arabia Saudí

Las autoridades qataríes no deben ceder a las demandas de Arabia Saudí si ésta solicita la devolución del activista de los derechos humanos Mohammad al-Otaibi, que estaría expuesto a sufrir encarcelamiento y tortura u otros malos trastos allí, ha manifestado Amnistía Internacional con antelación a la sesión judicial prevista para el martes, 25 de abril, ante un tribunal saudí.

Mohammad al-Otaibi, activista pacífico y fundador de una organización local de derechos humanos, está siendo juzgado in absentia ante el Tribunal Penal Especializado de Arabia Saudí por una serie de cargos absurdos formulados contra él. Se teme que sea devuelto allí en cualquier momento. Ha dicho a Amnistía Internacional que la policía secreta saudí, conocida como Al Mabahith, lo ha estado llamando y preguntando por su paradero.

“Mohammad al-Otaibi, que fue preso de conciencia, estuvo ya más de tres años y medio encarcelado ilícitamente por su trabajo de derechos humanos. Su devolución a Arabia Saudí, donde es casi seguro que será sometido a malos tratos, a otro juicio injusto y a reclusión arbitraria prolongada, sería no sólo un acto cruel, sino también un incumplimiento flagrante de las obligaciones internacionales de Qatar”, ha señalado Lynn Maalouf, directora de Investigación de la Oficina Regional de Amnistía Internacional en Beirut.

“Defender los derechos humanos no es delito En vez de perseguir implacablemente a los activistas pacíficos, las autoridades saudíes deberían retirar los absurdos cargos formulados contra él y poner fin al hostigamiento sistemático a que someten a los defensores y defensoras de los derechos humanos.”

Su devolución a Arabia Saudí, donde es casi seguro que será sometido a malos tratos, a otro juicio injusto y a reclusión arbitraria prolongada, sería no sólo un acto cruel, sino también un incumplimiento flagrante de las obligaciones internacionales de Qatar
Lynn Maalouf, directora adjunta de Investigación de la Oficina Regional de Beirut de Amnistía Internacional

Mohammad al-Otaibi huyó a Qatar tras levantarse, en febrero de 2017, la prohibición de viajar que le había sido impuesta a raíz de su anterior condena. Su juicio actual comenzó el 30 de octubre de 2016 ,y está procesado por una larga lista de cargos entre los que figuran los de publicar tuits considerados “ofensivos para el reino, para el gobernante y para países árabes”, establecer sin autorización una organización independiente, conceder entrevistas a medios de comunicación e “incitar a organizaciones internacionales en contra del reino”.

Con arreglo al derecho internacional, el principio de no devolución (non-refoulement) prohíbe a los Estados transferir a una persona a cualquier lugar donde corra el riesgo de sufrir violaciones graves de derechos humanos. Qatar ha ratificado además la Convención de la ONU contra la Tortura, que prohíbe a los Estados extraditar a cualquier persona a un país donde haya razones fundadas para creer que estará expuesta a sufrir tortura.

Arabia Saudí tienen un historial terrible en lo que se refiere celebrar juicios flagrantemente injustos, donde es habitual negar a las personas acusadas el acceso a un abogado y declararlas culpables en virtud de “confesiones” obtenidas por medio de tortura.