Sudán del Sur: Ni embargo de armas ni sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU

La no aprobación por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) de una resolución, el 23 de diciembre de 2016, que habría impuesto un embargo de armas a Sudán del Sur y la prohibición de viajar y la congelación de activos a tres altos dirigentes sursudaneses, fue una profunda decepción, han declarado hoy siete ONG.

La medida, con siete votos a favor y ocho abstenciones, no consiguió los nueve votos necesarios para su aprobación.

“La población civil sursudanesa tenía unas expectativas razonables de que el Consejo de Seguridad cumpliera la amenaza que esgrime desde hace tiempo de imponer un embargo de armas y extender sanciones a algunos altos dirigentes que son responsables de graves abusos cometidos contra los derechos humanos”, ha afirmado John Prendergast, fundador y director de Enough Project.

“Imagino la frustración que han sentido con la votación de hoy.”

Amnistía Internacional, Armas bajo Control, Enough Project, Global Centre for the Responsibility to Protect, Humanity United, Human Rights Watch y PAX emitieron la declaración de manera conjunta.

Investigadores de la Unión Africana (UA) y la ONU han documentado crímenes de guerra, incluidos asesinatos y violaciones de civiles, así como el reclutamiento forzoso de menores por las partes enfrentadas en Sudán del Sur desde que estalló el conflicto el 15 de diciembre de 2013. En los últimos meses se ha observado un auge de la incitación a la violencia, de la apología del odio por altos dirigentes y de las actuaciones selectivas contra civiles, a veces por motivos étnicos, en zonas del país que anteriormente no se veían afectadas por la guerra civil.

El Consejo de Seguridad tenía la oportunidad de demostrar que se posiciona junto a las víctimas civiles de este conflicto. En cambio, con su pasividad ha dado luz verde a las partes enfrentadas en Sudán del Sur para comprar más armas que terminarán usándose contra civiles.
Akshaya Kumar, directora adjunta para las Naciones Unidas de Human Rights Watch

“El Consejo de Seguridad tenía la oportunidad de demostrar que se posiciona junto a las víctimas civiles de este conflicto”, ha afirmado Akshaya Kumar, directora adjunta para las Naciones Unidas de Human Rights Watch.

“En cambio, con su pasividad ha dado luz verde a las partes enfrentadas en Sudán del Sur para comprar más material y armas que terminarán usándose contra civiles.”

A la coalición le preocupa especialmente el hecho de que el Consejo de Seguridad no fuera capaz de aunar posturas y adoptar las medidas recomendadas por cargos superiores de la ONU, entre ellos el secretario general y su asesor sobre la prevención del genocidio.

“Una vez más, vemos al Consejo de Seguridad abandonando a civiles con una acuciante necesidad de protección”, ha afirmado Simon Adams, director ejecutivo de Global Centre for the Responsibility to Protect.

“Esperamos poder reactivar este esfuerzo en enero, cuando tengamos nuevo Consejo de Seguridad, con cinco nuevos miembros.”

La coalición señaló que algunos miembros del Consejo de Seguridad habían citado como motivo para no apoyar la resolución el anuncio sobre un diálogo nacional incluyente por el presidente Salva Kiir en diciembre de 2016. Pero, dado el papel tan reducido que tuvieron los grupos no gubernamentales, los dirigentes religiosos y las mujeres en el proceso previo al acuerdo de paz de agosto de 2015, y las graves restricciones sobre la libertad de expresión y de reunión en Sudán del Sur, no deben darse por válidas esas garantías.

“En un país donde los medios de comunicación no pueden informar sobre la situación política y muchos activistas de la sociedad civil han tenido que huir a países vecinos por razones de seguridad, ¿quién queda para participar en un diálogo?”, ha señalado David Abramowitz, director ejecutivo de Humanity United.

“En lugar de aceptar sin más el anuncio del presidente Kiir, la comunidad internacional debe formular muchas más preguntas sobre quiénes participarán en este diálogo, quiénes lo facilitarán y qué garantías de seguridad se ofrecerán a la ciudadanía antes de sumarse a él.”

Los dirigentes africanos deben utilizar todos los recursos a su disposición y actuar sin dilación; el fin de las atrocidades no debe relegarse a la cumbre de la Unión Africana a finales de enero de 2017.
Muthoni Wanyeki, directora regional de Amnistía Internacional para África Oriental, el Cuerno de África y los Grandes Lagos

Tras la votación de hoy, la coalición ha afirmado que la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo de la UA (IGAD), junto con la Unión Africana y los países de la región, deben asumir mayor responsabilidad en la tarea de acabar con los crímenes de derecho internacional y otras violaciones y abusos graves contra los derechos humanos en Sudán del Sur, así como con la impunidad por estos crímenes.

“Los dirigentes africanos deben utilizar todos los recursos a su disposición y actuar sin dilación; el fin de las atrocidades no debe relegarse a la cumbre de la UA a finales de enero de 2017”, ha manifestado Muthoni Wanyeki, directora regional de Amnistía Internacional para África Oriental, el Cuerno de África y los Grandes Lagos.

La coalición pidió al Consejo de Seguridad que redoblara sus esfuerzos para trabajar con la Unión Africana y con el mecanismo de seguridad regional —la IGAD— para poner fin a los abusos contra civiles, impedir que haya nuevas muertes de civiles y apoyar los esfuerzos dirigidos a combatir la impunidad en Sudán del Sur estableciendo con rapidez un tribunal híbrido que sea competente, independiente e imparcial.