Rusia: La cancelación de “Jesucristo Superstar” pone de relieve la creciente amenaza nacionalista a la libertad de expresión

La cancelación de la ópera rock Jesucristo Superstar en la ciudad siberiana de Omsk, tras las presiones de un grupo político afín al Kremlin, es una afrenta a la libertad de expresión y el ejemplo más reciente de injerencia en la vida cultural rusa de los “activistas” nacionalistas, ha afirmado Amnistía Internacional.

La producción fue cancelada la noche del lunes, después que el grupo “patriótico” Familia, Amor y Patria escribiera a las autoridades de la ciudad de Omsk para quejarse de la “continua blasfemia” del argumento del musical, que sigue la historia bíblica de Jesús.

“Aunque sólo se tratase de una cancelación de una representación, es un síntoma de la creciente influencia de los grupos nacionalistas progubernamentales en la escena cultural de la Rusia moderna, donde la libertad de expresión artística se reduce cada día”, ha afirmado Denis Krivosheev, director adjunto de Amnistía Internacional para Europa y Asia Central.

“Los devaneos de las autoridades rusas con estos movimientos ‘patrióticos’ están concediéndoles de hecho el monopolio de la opinión y una licencia para usar la intimidación contra quienes a su parecer constituyen una amenaza para los valores ‘tradicionales’.”

Los devaneos de las autoridades rusas con estos movimientos ‘patrióticos’ están concediéndoles de hecho el monopolio de la opinión y una licencia para usar la intimidación contra quienes a su parecer constituyen una amenaza para los valores “tradicionales”.
Denis Krivosheev, director adjunto de Amnistía Internacional para Europa y Asia Central

El incidente del lunes es uno de los varios ataques recientes contra la libertad de expresión perpetrados por grupos nacionalistas rusos que apoyan de manera entusiasta al presidente Vladimir Putin.

En septiembre, activistas de otra denominada “organización patriótica”, Oficiales de Rusia, bloqueó la entrada de una exposición del fotógrafo estadounidense Jock Sturges en Moscú.

Cuando uno de los manifestantes arrojó orina sobre algunas de las imágenes y la policía se abstuvo de intervenir, los organizadores cerraron sin demora la exposición.

“Nadie puede negar el derecho a criticar una obra de arte, pero de igual modo tampoco debería permitirse que nadie, incluidos el gobierno y sus aliados, imponga por la fuerza sus opiniones a los demás”, ha afirmado Denis Krivosheev.

Nadie puede negar el derecho a criticar una obra de arte, pero de igual modo tampoco debería permitirse que nadie, incluidos el gobierno y sus aliados, imponga por la fuerza sus opiniones a los demás.
Denis Krivosheev, director adjunto de Amnistía Internacional para Europa y Asia Central


En su carta a las autoridades, Familia, Amor y Patria decía que “incluso el título de la ópera es una burla de los conceptos sagrados”.

El Teatro Musical Estatal de Omsk, que puso en escena Jesucristo Superstar, declaró que el director de la obra decidió cancelar la producción después de las quejas.

Información complementaria

La dirigente de Familia, Amor y Patria, Lyudmila Ryabichenko, es también miembro del movimiento Narodny Sobor, que ha entablado con anterioridad procedimientos penales contra artistas, músicos e intérpretes en el marco de la cruzada que desde hace tiempo libra por unas reglas estrictas de “moralidad”.

En 2007, el movimiento pidió con éxito el procesamiento de los organizadores de la exposición “Arte Prohibido” en el Museo Sajarov de Moscú, y en 2012 respaldó el procesamiento del grupo punk Pussy Riot.

Narodny Sobor forzó la cancelación de un concierto de Marilyn Manson en Novosibirsk en 2014, y de la ópera de Wagner Tannhäuser en la misma ciudad el año siguiente.

En julio de 2016, el líder de Narodny Sobor en Novosibirsk, Yury Zadoya, hizo que se internara a la fuerza a su hijo Konstantin en un hospital psiquiátrico debido a una “brecha ideológica” relacionada con la religión. Amnistía Internacional ha hecho campaña con éxito por la liberación de Konstantin Zadoya.