Irak: El uso de fósforo blanco constituye un gran peligro para la población civil

El uso de municiones de fósforo blanco en torno a la ciudad de Mosul podría constituir un peligro mortal para los civiles que huyan de los combates en los próximos días y semanas, ha manifestado Amnistía Internacional hoy.

La organización ha recibido datos creíbles, fotográficos y de testigos, que indican que se han disparado proyectiles de fósforo blanco en una zona situada al norte del pueblo de Karemlesh, unos 20 kilómetros al este de Mosul. El fósforo blanco es una substancia incendiaria, que arde a temperaturas extremadamente altas al contacto con el aire.

“El fósforo blanco puede causar heridas terribles, porque penetra profundamente en el músculo y el hueso, quemándolos. Puede ocurrir que parte de él arda sólo parcialmente y vuelva a inflamarse semanas después de haber sido lanzado”, ha señalado Donatella Rovera, asesora general de Amnistía Internacional sobre respuesta a las crisis.

“Debido a ello, los civiles que, en los próximos días o semanas, huyan de los combates en torno a Mosul, o los habitantes de Karemlesh que regresen a sus hogares para ver en qué estado se encuentran, corren riesgo de sufrir graves daños aun cuando haya algunas señales visibles de advertencia.”

El fósforo blanco puede causar heridas terribles, porque penetra profundamente en el músculo y el hueso, quemándolos.
Donatella Rovera, asesora general de Amnistía Internacional sobre respuesta a las crisis

Karemlesh está despoblado desde que sus habitantes, en su mayoría asirios, huyeron del grupo armado autodenominado Estado Islámico en agosto de 2014, pero el fósforo blanco representa claramente un peligro permanente para los civiles que huyan de Mosul hacia Erbil y pasen por la zona contaminada.

“Instamos a las fuerzas iraquíes y de la coalición a que no utilicen jamás fósforo blanco en las inmediaciones de zonas donde haya civiles. Si no hay civiles presentes en el momento de utilizarlo, dado el peligro residual, no deben utilizar munición de fósforo blanco que explosione en el aire si no es absolutamente necesario para alcanzar objetivos militares que no puedan lograrse por medios menos peligrosos”, ha señalado Donatella Rovera.

Las fotografías tomadas por un fotógrafo del New York Times el 20 de octubre muestran municiones de fósforo blando estallando en el aire cerca de Karemlesh. En ese momento se estaban produciendo enfrentamientos entre el Estado Islámico y las fuerzas del gobierno iraquí en Hamdaniya (Qaraqosh), unos kilómetros al sur de Karemlesh.

Fósforo blanco en una zona al norte de Karemlesh. © Bryan Denton para The New York Times / Redux / eyevine

El fotógrafo ha dicho a Amnistía Internacional que vio disparar las mismas municiones en diferentes momentos del día, cuatro de ellas en el lapso de 15 minutos. No se sabe si los proyectiles los dispararon fuerzas del gobierno iraquí, fuerzas Peshmerga del Gobierno Regional del Kurdistán o fuerzas pertenecientes a miembros de la coalición dirigida por Estados Unidos.

Las fotografías muestran un patrón de dispersión que parece coincidir con el proyectil de fabricación estadounidense M825A1 de 55 mm, que esparce 116 cuñas de fieltro impregnadas de fósforo blanco por una superficie de entre 125 y 250 metros de ancho. Amnistía Internacional documentó su uso en Gaza durante la operación “Plomo Fundido” de Israel de 2008-2009.

El fósforo blanco se utiliza sobre todo para crear una densa cortina de humo que puede ocultar de las fuerzas enemigas los movimientos de tropas y marcar objetivos para posteriores ataques, pero aún no está claro por qué motivo se ha utilizado en este caso. Aunque su uso con tales fines no está prohibido, se aconseja utilizarlo siempre con extrema cautela. Jamás debe utilizarse en las inmediaciones de zonas donde haya civiles.

Si se tapan con tierra o agua, las cuñas de fósforo pueden apagarse temporalmente, pero volver a arder de manera espontánea al quedar de nuevo al descubierto, por lo que representan un grave riesgo para civiles desprevenidos que las destapen por accidente al pasar por la zona afectada. El fósforo blanco no debe utilizarse jamás como arma antipersonal.

 

Es absolutamente imprescindible que las fuerzas que utilicen fósforo blanco informen públicamente de las zonas potencialmente contaminadas por la substancia para reducir al mínimo el peligro accidental para los civiles.
Donatella Rovera, asesora general sobre respuesta a las crisis

 

“Es absolutamente imprescindible que las fuerzas que utilicen fósforo blanco informen públicamente de las zonas potencialmente contaminadas por la substancia para reducir al mínimo el peligro accidental para los civiles”, ha afirmado Donatella Rovera.

“Tal información es también fundamental para los profesionales médicos que trabajan en Irak, a fin de que sepan qué tipo de heridas están tratando. Por desgracia, en Gaza vimos morir a personas por no saber los médicos que las heridas que sufrían habían sido causadas por fósforo blanco y no poder por ello administrarles el tratamiento correcto, por lo que las heridas empeoraban.”

Los habitantes de Mosul y las zonas circundantes bajo el control del Estado Islámico corren enormes riesgos, pues el grupo armado les impide salir de allí y están expuestos a quedar atrapados en medio de los combates mientras la batalla por recuperar la zona prosigue. No deben escatimarse esfuerzos parar impedir que corran aún más riesgos.

Amnistía internacional ha puesto anteriormente de relieve que el fósforo blanco es una substancia especialmente peligrosa por los efectos indiscriminados que puede tener, por lo que su uso en las proximidades de concentraciones de civiles constituye un ataque indiscriminado y puede ser un crimen de guerra.

Información complementaria

El 17 de octubre dio comienzo una operación de las fuerzas kurdas e iraquíes, apoyadas por una coalición internacional dirigida por Estados Unidos, para recuperar Mosul, la segunda ciudad más grande de Irak, que está en manos del grupo armado autodenominado Estado Islámico.


Hasta 10.500 personas se han visto desplazadas desde entonces, y hasta 1,5 millones se encuentran atrapadas en Mosul y sus alrededores.