El asesinato de un abogado ucraniano, un escalofriante golpe para la justicia

El atroz asesinato del abogado Yuri Grabovski, cuyo cadáver fue hallado en el centro de Ucrania con heridas de bala, es un escalofriante recordatorio de los peligros a los que se enfrentan los abogados y activistas percibidos como un desafío a las autoridades. Así lo ha manifestado Amnistía Internacional.

Yuri Grabovski, que había sufrido un acoso y una intimidación constantes en relación con su trabajo de abogado, fue hallado muerto la noche pasada en una desolada zona de la región de Cherkasy, en el centro de Ucrania. Había sido visto por última vez en su despacho de Kiev al atardecer del 6 de marzo junto con un desconocido, recuperando documentos relativos a un caso destacado en el que había estado trabajando. Desde entonces, su paradero se desconocía.

“El homicidio de un abogado defensor penalista es un crimen atroz, y las autoridades deben tomar de inmediato todas las medidas necesarias para empezar a rectificar este abuso máximo contra los derechos humanos y la justicia”, ha manifestado Anna Neistat, directora general de Investigación de Amnistía Internacional.

“El secuestro y el asesinato de Yuri Grabovski deben investigarse de manera inmediata, efectiva e imparcial, y los responsables deben comparecer ante la justicia en procesos judiciales imparciales.”

El homicidio de un abogado defensor penalista es un crimen atroz, y las autoridades deben tomar de inmediato todas las medidas necesarias para empezar a rectificar este abuso máximo contra los derechos humanos y la justicia.
Anna Neistat, directora general de Investigación en Amnistía Internacional

Yuri Grabovski había denunciado que estaba sufriendo acoso por parte de las autoridades en relación con su labor como abogado defensor de un ciudadano ruso, Aleksandr Aleksandrov,

herido y capturado, junto con otro ruso, Yevgeny Yerofeyev, por fuerzas ucranianas en mayo de 2015 en la región de Lugansk, en el este de Ucrania, tras un combate mantenido allí entre fuerzas ucranianas y fuerzas separatistas. Las autoridades ucranianas los acusan de ser soldados rusos en activo, algo que al parecer los dos confirmaron en un principio pero posteriormente negaron. Ambos están acusados de cruce ilegal de frontera, tenencia ilícita de armas e implicación en actividades terroristas.

Oksana Sokolovskaya, abogada de Yevgeny Yerofeyev, también ha denunciado reiterados incidentes de acoso y amenazas en relación con su trabajo sobre este caso.

Amnistía Internacional ha pedido a las autoridades que brinden inmediatamente protección efectiva a Oksana Sokolovskaya, y que garanticen que puede desempeñar sin peligro su legítima labor de abogada.  

“Todos los abogados y abogadas deben poder cumplir con sus deberes profesionales sin intimidación, obstáculos, acoso o injerencia inadecuada en su trabajo”, ha manifestado Anna Neistat.

Las autoridades habían abierto una investigación criminal sobre la desaparición de Yuri Grabovski, y habían informado de que habían detenido a dos sospechosos a los que creían implicados en su secuestro y homicidio.