Azerbaiyán: Liberación de 10 presos de conciencia, atisbo de esperanza para quienes siguen en prisión

La asediada sociedad civil de Azerbaiyán ha visto un inusual atisbo de esperanza hoy, con la firma por el presidente Ilham Aliyev de un decreto que ordenaba la excarcelación de 148 presos, entre los que había 10 presos de conciencia, ha declarado Amnistía Internacional. La medida se ha adoptado apenas unas horas después de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos resolviera que la detención en Azerbaiyán de uno de los excarcelados —el defensor de los derechos humanos Rasul Jafarov— violaba el derecho internacional.

“La excarcelación de 10 presos de conciencia es siempre una buena noticia, pero las celebraciones deben enmudecer ante el hecho de que hay al menos ocho más que siguen en prisión. Aunque es un hecho loable, los elogios a las autoridades de Azerbaiyán deberían reservarse para cuando pongan en libertad a todas las personas encarceladas injustamente y dejen de presionar a la sociedad civil”, declaró Denis Krivosheev, director adjunto para Europa y Asia Central de Amnistía Internacional.

Aunque es un hecho loable, los elogios a las autoridades de Azerbaiyán deberían reservarse para cuando pongan en libertad a todas las personas encarceladas injustamente y dejen de presionar a la sociedad civil.
Denis Krivosheev, director adjunto para Europa y Asia Central de Amnistía Internacional

“Lo que es aún más decepcionante, otros ocho periodistas, activistas y defensores de los derechos humanos siguen entre rejas, condenados por cargos falsos. El presidente Aliyev debe demostrar su compromiso de que va a abordar realmente el terrible historial de derechos humanos de Azerbaiyán poniéndolos en libertad inmediata e incondicional.”

Amnistía Internacional ha documentado las restricciones cada vez más duras impuestas en Azerbaiyán a la sociedad civil y a los activistas políticos durante el pasado año. Quienes critican al gobierno han sido sometidos a hostigamiento, intimidación, detenciones arbitrarias y, en muchos casos, largas penas de prisión.

Los presos excarcelados hoy son Rashadat Akundov, Rashad Hasanov, Omar Mammadov y Mammad Azizov, miembros del movimiento juvenil pro democracia NIDA; los activistas por los derechos humanos Rasul Jafarov, Hilal Mammadov y Anar Mammadli; y los activistas de la oposición Yadigar Sadigov, Siraj Karimov y Tofig Yagublu. El defensor de los derechos humanos Taleh Khasmmadov y el periodista Rauf Mirgadirov han sido también puestos en libertad tras haber sido encarcelados por cargos de motivación política.

Sentencia del Tribunal Europeo sobre la detención de Rasul Jafarov

La decisión de excarcelar a los presos se ha producido poco después de que el Tribunal Europeo resolviera que la detención del defensor de los derechos humanos Rasul Jafarov violaba varios artículos del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Rasul Jafarov, presidente de la ONG Club de Derechos Humanos, es una personalidad destacada de la sociedad civil de Azerbaiyán y atrajo la atención pública mundial sobre los abusos contra los derechos humanos que se cometían en el país cuando coordinó la campaña “Canta por los Derechos” durante el Festival de la Canción de Eurovisión celebrada en 2012 en la capital, Bakú. En abril de 2015, tras dos ampliaciones de su detención previa al juicio, fue declarado culpable de diversos cargos de motivación política que incluían evasión de impuestos, abuso de poder, actividades empresariales ilegales y malversación, y condenado a seis años y medio de prisión. El Tribunal Europeo ha declarado hoy que era evidente que el auténtico propósito de las medidas que le fueron impuestas era silenciarlo y castigarlo por sus actividades como defensor de los derechos humanos.

“El caso de Rasul Jafarov es típico del sistema judicial enormemente deficiente de Azerbaiyán, donde se inventan literalmente cargos para vengarse de todo el que se atreva a denunciar al régimen represivo. La sentencia dictada hoy por el Tribunal Europeo transmite a las autoridades azerbaiyanas el mensaje contundente de que su despiadada represión de la disidencia es indefendible”, dijo Denis Krivosheev.

Todavía en prisión

Entre los presos de conciencia que siguen en prisión en Azerbaiyán figuran la periodista Khadija Ismayilova, cuyo terrible trato a manos de las autoridades documentó Amnistía Internacional el año pasado en el informe titulado Guilty of Defending Rights. Khadija Ismayilova ha recibido varios premios por su labor de investigación, en el que denunciaba la corrupción y las violaciones de derechos humanos en Azerbaiyán, y está actualmente en prisión por cargos típicamente reservados para quienes critican al gobierno: malversación, empresa ilegal, evasión de impuestos y abuso de autoridad. En 2012, le enviaron copias de unas fotografías donde se la veía teniendo relaciones sexuales, junto con una nota en la que se la amenazaba con “avergonzarla” si no dejaba su trabajo; aparentemente, unos desconocidos habían entrado secretamente en su apartamento y colocado cámaras ocultas en él. El conocido abogado defensor de los derechos humanos Intigam Aliyev sigue asimismo en prisión, donde su salud se está deteriorando con rapidez como consecuencia de la falta de atención médica adecuada.

El destacado activista de la oposición Ilgar Mammadov continúa en prisión pese a una sentencia del Tribunal Europeo según la cual había sido detenido por criticar al gobierno, y los reiterados llamamientos en favor de su libertad del Comité de Ministros del Consejo de Europa. Los blogueros Rashad Ramanazov y Elvin Karamov, el activista político Faraj Karimov y los miembros del NIDA Abdul Abilov y Ilkin Rustamzadeh siguen asimismo en prisión. “El hecho de que muchos de los presos de conciencia que siguen encarcelados estén en prisión por cargos similares a los formulados contra quienes han sido liberados hoy ilustra el carácter arbitrario de la justicia en Azerbaiyán”, concluyó Denis Krivosheev.

“Las autoridades azerbaiyanas deben poner en libertad inmediata e incondicional a todos los presos de conciencia que siguen en la cárcel y tomar medidas concretas para garantizar que los derechos humanos se respetan en el país con arreglo al derecho internacional.”