El plan neerlandés de “canje de personas refugiadas” con Turquía es moralmente inviable

El nuevo plan que ha propuesto hoy la Presidencia neerlandesa de la Unión Europea (UE) para afrontar el flujo sin precedentes de refugiados a Europa falla por su base, pues supone depender de la devolución ilegal de refugiados y solicitantes de asilo de Grecia a Turquía, ha advertido Amnistía Internacional.

Los planes de calificar a Turquía de “tercer país seguro” a fin de embarcar en Grecia a decenas de miles de personas en transbordadores para llevarlas de nuevo allí sin el debido proceso y sin acceso a procedimientos de solicitud de asilo violan manifiestamente la legislación europea y el derecho internacional.

“Que nadie se deje engañar por la apariencia humanitaria de esta propuesta que falla por su base. Está claro que se presenta por pura conveniencia política, con el fin de detener el flujo de personas desesperadas a través del mar Egeo”, ha señalado John Dalhuisen, director de Amnistía Internacional para Europa y Asia Central.

Que nadie se deje engañar por la apariencia humanitaria de esta propuesta que falla por su base. Está claro que se presenta por pura conveniencia política, con el fin de detener el flujo de personas desesperadas a través del mar Egeo.
John Dalhuisen, director del Programa Regional para Europa y Asia Central de Amnistía Internacional.

“Toda propuesta de reasentamiento que esté basada en el cierre de las fronteras en la práctica y la devolución ilegal de decenas de miles de personas a las que se niega el acceso a procedimientos de asilo es moralmente inviable. La respuesta paneuropea a la crisis global de refugiados es un desastre desde hace ya mucho tiempo, así que hay que buscar soluciones, y rápido. Pero no hay excusa para infringir la ley e incumplir las obligaciones internacionales en el proceso.”

De acuerdo con el derecho internacional, no se debe negar a las personas vulnerables que huyen de conflictos y de persecución el acceso a protección ni privarlas de su derecho a que se examinen sus solicitudes de asilo.
Si el plan sigue adelante, en cuanto se ponga en práctica los países de la UE comenzarán a considerar a Turquía “tercer país seguro”, calificación en virtud de la cual harán regresar a todos los solicitantes de asilo interceptados en el mar en su viaje a Grecia. Amnistía Internacional ha advertido que, según el derecho internacional, equivaldrá a hacer reenvíos ilegales.

A cambio de que Turquía admita a las personas reenviadas, un grupo básico de países de la UE reasentarán voluntariamente a entre 150.000 y 250.000 refugiados acogidos actualmente en Turquía.

La situación de los refugiados y solicitantes de asilo en Turquía es motivo de gran preocupación. Se calcula que el país a acoge a 2,5 millones de refugiados sirios y 250.000 refugiados y solicitantes de asilo de otros países, entre ellos Afganistán e Irán. En la práctica, raras veces se tramitan las solicitudes de asilo de personas no procedentes de Siria.

Además, Amnistía Internacional ha documentado cómo, desde septiembre de 2015, paralelamente a las conversaciones entre la UE y Turquía sobre la gestión de la migración, las autoridades turcas han detenido ilegalmente a decenas o, posiblemente, centenares de refugiados y solicitantes de asilo. Los han subido en masa a autobuses en los que han recorrido más de mil kilómetros hasta aislados centros de detención, donde han sido recluidos en régimen de incomunicación. Algunos han denunciado que estuvieron varios días encadenados, los golpearon y los devolvieron a los países de los que habían huido.

“Posiblemente Turquía no pueda ser considerada un país seguro para los refugiados. No lo es ni siquiera para muchos de sus propios ciudadanos. En los últimos meses se ha devuelto ilegalmente a refugiados a Irak y Siria, mientras que los de otros países pueden pasar años en la más absoluta incertidumbre antes de que se atiendan siquiera sus solicitudes”, ha explicado Dalhuisen.

Aplicar un programa de reasentamiento en gran escala de refugiados de Turquía a la UE es una buena idea, pero hacerlo depender de la rápida devolución de los que crucen la frontera de manera irregular equivale a canjear vidas humanas.
John Dalhuisen

Aplicar un programa de reasentamiento en gran escala de refugiados de Turquía a la UE es una buena idea, pero hacerlo depender de la rápida devolución de los que crucen la frontera de manera irregular equivale a canjear vidas humanas.

“En los últimos años, bloquear una ruta a Europa ha dado lugar inevitablemente a que los refugiados tomen otra, a menudo más peligrosa, en búsqueda de protección. La única solución sostenible a la situación de los refugiados es ofrecer rutas legales y seguras a Europa.”

Aunque todavía tiene que hacerse público el plan completo, el líder socialdemócrata neerlandés Diederik Samsom ha desvelado algunos detalles en una entrevista concedida hoy en exclusiva al periódico nacional De Volkskrant. Los Países Bajos ocupan en la actualidad la Presidencia de la UE y están buscando el respaldo de otros Estados miembros a la propuesta.