Israel / Territorios Palestinos Ocupados: Debe investigarse la aparente ejecución extrajudicial de Hebrón

El homicidio de un palestino de 28 años, perpetrado por fuerzas israelíes que irrumpieron en el hospital de Al Ahli de Hebrón el pasado jueves de madrugada, podría haber sido una ejecución extrajudicial, ha manifestado Amnistía Internacional hoy.

Según testigos presenciales, a las 2.43 horas entraron en el hospital un gran grupo de soldados y policías israelíes disfrazados de civiles palestinos, entre ellos algunos que llevaban kufiyya y barba postiza y uno que iba en silla de ruedas fingiendo ser una mujer embarazada. De acuerdo con dos testigos con quienes Amnistía Internacional ha hablado, entraron en una habitación de la tercera planta del hospital, para detener a un paciente, Azzam Azmi Shalaldah, de 20 años, como sospechoso de haber apuñalado a un civil israelí el 25 de octubre.

Nada más entrar en la habitación, donde el paciente estaba en cama, dispararon al primo de éste, Abdullah Azzam Shalaldah, al menos tres veces, apuntando a la cabeza y al torso.

“El hecho de que dispararan a Abdullah Shalaldah a la cabeza y al torso indica que fue una ejecución extrajudicial, que se suma a una alarmante sucesión de homicidios similares, perpetrados últimamente por las fuerzas israelíes en Cisjordania y que justifican una investigación urgente”, ha señalado Philip Luther, director del Programa de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África.

“Las fuerzas israelíes deben dejar de inmediato de hacer uso de fuerza letal contra personas que no suponen ninguna amenaza inminente para la vida.”

El hecho de que dispararan a Abdullah Shalaldah a la cabeza y al torso indica que fue una ejecución extrajudicial, que se suma a una alarmante sucesión de homicidios similares, perpetrados últimamente por las fuerzas israelíes en Cisjordania y que justifican una investigación urgente
Philip Luther, director del Programa de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África.

Un testigo ha contado que Abdullah Shalaldah, que había dormido allí para hacer compañía a su primo, acababa de salir del baño cuando la fuerzas israelíes irrumpieron en la habitación y dispararon contra él. A continuación, las fuerzas israelíes amenazaron a otro paciente a punta de pistola, esposaron a otro familiar a una cama y salieron del hospital llevándose consigo a Azzam Shalaldah en una silla de ruedas.

Los homicidios deliberados e ilegítimos cometidos por orden de autoridades del gobierno o militares o con su complicidad o aquiescencia constituyen ejecuciones extrajudiciales, que están prohibidas en todo momento y son delitos de derecho internacional.

El ejército israelí ha emitido una declaración en la que afirma que Abdullah Shalaldah atacó a las fuerzas israelíes, pero sin especificar si iba armado. Los testigos cuentan que no estaba armado y que se encontraba a unos metros de los soldados y los policías y no intentó atacarlos. No hubo ningún intento de detener a Abdullah Shalaldah, según los testigos, ni de aplicar medios no letales antes de disparar contra él.

El homicidio de Abdullah Shalaldah es el último de una sucesión de homicidios perpetrados por las fuerzas israelíes y que Amnistía Internacional considera ilegítimos. Desde principios de octubre se viene produciendo un acusado aumento del número de ataques de palestinos contra civiles, militares y policías israelíes. No hay ninguna excusa para llevar a cabo ataques contra civiles, pero las fuerzas israelíes han respondido en muchos casos haciendo uso letal intencional de la fuerza sin que estuviera justificado. El propio reglamento del ejército israelí sólo permite a los soldados disparar en el territorio ocupado de Cisjordania si su vida corre peligro inminente.  No parece que fuera así cuando dispararon contra Abdullah Shalaldah, pues no estaba armado.

Las fuerzas israelíes han matado al menos a 18 palestinos en la ciudad de Hebrón y sus alrededores en las últimas semanas, y algunas de estas muertes parecen haber sido ejecuciones extrajudiciales, por lo que deben ser objeto con prontitud de investigaciones exhaustivas e imparciales, con miras a iniciar procesos penales.

El 6 de noviembre, miembros de las fuerzas israelíes mataron a tiros a una mujer de 72 años, Tharwat al-Sharawi, alegando que había intentado atropellarlos con su automóvil. En un vídeo de lo sucedido, se ve el vehículo avanzando en dirección a los soldados a tan poca velocidad, que pueden apartarse de un salto y comenzar entonces a disparar sin parar contra él. El hijo de Tharwat al-Sharawi ha dicho que ésta se dirigía a almorzar cuando la mataron. Amnistía Internacional considera que incluso si Tharwat-al-Sharawi intentó atacar a los soldados embistiendo contra ellos, comenzaron a disparar tras haberse apartado del camino de un salto, como ha reconocido el propio ejército israelí. Por consiguiente, ya había pasado el peligro inminente, así que el uso de fuerza letal fue ilícito.

El 29 de octubre, las fuerzas israelíes mataron a tiros a Mahdi al-Muhtasib, de 23 años, después de que, según informes, un soldado israelí resultara levemente herido al ser agredido con un puñal en Hebrón. Un vídeo de los momentos posteriores al incidente muestra a Mahdi al-Muhtasib retorciéndose de dolor en el suelo antes de que un soldado israelí, situado a unos metros de distancia, dispare otra vez contra él. En el vídeo se ve claramente que Mahdi al-Muhtasib estaba herido y no representaba ninguna amenaza para el soldado. Además, disparar contra una persona herida constituye homicidio intencional, que es una infracción grave del Cuarto Convenio de Ginebra.

“Las fuerzas israelíes tienen un largo historial de comisión de homicidios ilegítimos, incluidas ejecuciones extrajudiciales, en los Territorios Palestinos Ocupados”, ha explicado Philip Luther.

“Aunque el número de ataques de palestinos contra civiles, soldados y policías israelíes haya aumentado considerablemente desde comienzos de octubre, no hay excusa alguna para que el ejército y la policía israelíes utilicen fuerza letal sin que esté justificado.”