Bahréin: La condena a un año de cárcel para una activista que rompió una foto del rey, un ataque en venganza a la libertad de expresión

La sentencia dictada hoy en apelación contra la activista bahreiní Zainab Al Khawaja, que confirma su declaración de culpabilidad por cargos de “insulto” al rey de Bahréin y reduce a un año su condena inicial de tres años de prisión, es el ejemplo más reciente del total desprecio de las autoridades por el derecho a la libertad de expresión. Así lo ha manifestado Amnistía Internacional.

La sentencia, que confirma la declaración de culpabilidad por romper una foto del rey en un tribunal en octubre de 2014, coincide con el 32 cumpleaños de Zainab Al Khawaja y hace que esta madre de dos hijos se enfrente a una pena de un año prisión y al peligro inminente de ser detenida de nuevo.
La familia de Zainab Al Khawaja ha dicho a Amnistía Internacional que, si ésta es encarcelada, tiene intención de mantener con ella a su hijo menor –que aún no tiene un año– mientras cumple su condena.

“La decisión del Tribunal de Apelación bahreiní de rechazar la petición de libertad de Zainab Al Khawaja y encarcelarla durante un año constituye un ataque en venganza a la libertad de expresión, y supone un ejemplo más del uso de tácticas opresivas por parte de las autoridades de Bahréin para silenciar a activistas pacíficos”, ha manifestado James Lynch, director adjunto del Programa de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África.

“Es ridículo que Zainab Al Khawaja se enfrente a un año de cárcel simplemente por romper una foto del jefe del Estado. Las autoridades bahreiníes deben garantizar que se anulan su declaración de culpabilidad y su pena de prisión. Zainab Al Khawaja no debe ser castigada en modo alguno por ejercer su derecho a la libertad de expresión.”

Es ridículo que Zainab Al Khawaja se enfrente a un año de cárcel simplemente por romper una foto del jefe del Estado.
James Lynch, director adjunto del Programa de Amnistía Internacional para Oriente Medio y Norte de África

Las leyes que prohíben los insultos o las faltas de respeto a los jefes de Estado o a otras autoridades públicas son contrarias al derecho y las normas internacionales de derechos humanos. Amnistía Internacional ha pedido reiteradamente a las autoridades bahreiníes que deroguen los artículos de su Código Penal que penalizan la libertad de expresión.
Zainab Al Khawaja es hija del destacado activista y preso de conciencia Abdulhadi Al Khawaja, que actualmente cumple una pena de cadena perpetua por el papel pacífico que desempeñó en las protestas antigubernamentales de 2011.

Además de enfrentarse a un año de prisión, ha sido multada con 3.000 dinares bahreiníes (casi 8.000 dólares estadounidenses), una suma que posiblemente no pueda pagar. Si no paga la multa, su pena de prisión se ampliará en aproximadamente un año y medio.

Zainab Al Khawaja ha sido detenida y puesta en libertad varias veces desde diciembre de 2011, y anteriormente pasó casi un año y medio en la cárcel.

Ha apelado contra otras tres condenas dictadas contra ella, entre ellas una condena de cuatro meses por “destrucción de bienes públicos”, impuesta por romper fotos del rey de Bahréin en mayo de 2012, y una condena de un año por “insultar a un funcionario público”, impuesta por protestar en defensa de otra persona encarcelada que había sufrido insultos y humillaciones a manos de un guardia de prisiones en junio de 2013. Las sentencias de la apelación contra estas condenas se emitirán el 3 de diciembre.

El 17 de noviembre, Zainab Al Khawaja apelará contra una condena de nueve meses de prisión impuesta por “entrar en una zona de acceso restringido” e “insultar a un funcionario público” cuando trató de visitar a su padre, que estaba en huelga de hambre en la prisión de Jaw, en agosto de 2014.

Zainab Al Khawaja es una de los varios activistas políticos y defensores y defensoras de los derechos humanos de Bahréin encarcelados recientemente por expresar de forma pacífica su opinión.

“La persistente persecución por parte de las autoridades bahreiníes contra los activistas de derechos humanos y otras personas que critican al gobierno es un ejemplo clarísimo de su deplorable incumplimiento de las promesas de reforma. Si quieren demostrar que hablan en serio cuando dicen que respetarán los derechos humanos, deben poner en libertad inmediata e incondicional a todas las personas encarceladas en Bahréin exclusivamente por expresar de forma pacífica su opinión”, ha manifestado James Lynch.