China: Libertad para simpatizantes de las protestas de Hong Kong en favor de la democracia

Las autoridades chinas deben poner en libertad de inmediato a ocho activistas de la China continental detenidos por apoyar las protestas prodemocráticas que tuvieron lugar el año pasado en Hong Kong, ha declarado Amnistía Internacional cuando se cumple un año desde que la gente se echó a las calles de la ciudad.

La vergonzosa acción judicial contra estos activistas pone de manifiesto el desprecio de las autoridades chinas por la libertad de expresión, que no augura nada bueno para Hong Kong.
William Nee, investigador sobre China de Amnistía Internacional.

Cinco de los activistas –Su Changlan, Chen Qitang, Wang Mo, Xie Wenfei y Zhang Shengyu– están detenidos formalmente bajo sospecha de “incitar a la subversión del poder del Estado”. Se ha presentado acta de acusación formal contra una sexta persona, Sun Feng, por el mismo delito. Si se los declara culpables, podrían ser condenados a penas de hasta 15 años de prisión.  

Otros dos activistas, Ji Sizun y Ye Xiaozheng, se enfrentan a penas de hasta cinco años de cárcel por “provocar peleas y disturbios”. Contra Ji Sizun se ha presentado además el cargo de “congregar a una multitud para perturbar el orden en un lugar público”, que también conlleva una pena de cinco años de prisión.

“La vergonzosa acción judicial contra estos activistas pone de manifiesto el desprecio de las autoridades chinas por la libertad de expresión, que no augura nada bueno para Hong Kong,” afirmó William Nee, investigador de Amnistía Internacional sobre China.

Su Changlan, activista china detenida desde el 27 de octubre de 2014, tras haber compartido fotos de las protestas de Hong Kong en favor de la democracia.

El apoyo de los activistas a las protestas de Hong Kong en favor de la democracia –el denominado Movimiento de los Paraguas– ha consistido, entre otras cosas, en colgar mensajes y fotografías en Internet y en alzar pancartas en público con mensajes como “apoyamos la lucha de Hong Kong por la libertad”. Sun Feng había intentado viajar a Pekín para presentar al gobierno central su propia propuesta sobre la reforma electoral de Hong Kong.

Siete de los activistas provienen del sur de China. Recluirlos parece ser un intento deliberado de las autoridades chinas de sofocar el activismo por la democracia en regiones de la China continental próximas a Hong Kong.

“Se está persiguiendo a estos activistas simplemente por colgar fotos suyas con mensajes que dicen ‘Apoyo a Hong Kong’ o ‘La libertad no tiene precio’. Las autoridades chinas deben retirar inmediatamente los cargos que han presentado contra estas personas, pues han sido recluidas únicamente por el ejercicio pacífico de su derecho a la libertad de expresión”, manifestó William Nee.

Zhang Shengyu ha contado a su abogado que lo han golpeado bajo custodia y que en una ocasión le pusieron pesados grilletes en las muñecas y los tobillos y lo tuvieron sujeto a una cama durante 15 días.

También preocupa la salud de Su Changlan, a la que, según su abogado, se le ha negado atención médica adecuada. A ninguno de los ocho activistas se le ha permitido recibir visitas de sus familiares.

Las autoridades chinas deben retirar inmediatamente los cargos que han presentado contra estas personas, pues han sido recluidas únicamente por el ejercicio pacífico de su derecho a la libertad de expresión.
William Nee, investigador sobre China de Amnistía Internacional.

Las acciones contra estos activistas forman parte de una campaña que se emprendió entre septiembre y noviembre de 2014 en todo el territorio continental de China y que se saldó con la detención de al menos un centenar de personas por expresar su apoyo al Movimiento de los Paraguas.

La detención de los activistas se enmarca en un ataque sin precedentes de las autoridades chinas contra la sociedad civil desde que el presidente Xi llegó al poder en noviembre de 2012.  

Información complementaria: “Los ocho de los paraguas”:

Su Changlan (苏昌兰), activista de los derechos de las mujeres detenida por la policía el 27 de octubre de 2014 después de que colgara en las redes sociales fotos de las manifestaciones de Hong Kong por la democracia. Fue acusada formalmente de “incitar a la subversión del poder del Estado”. La fiscalía ha devuelto su caso a la policía para que siga investigando.

Su salud se ha deteriorado durante la reclusión y, según su abogado, que no pudo visitarla por primera vez hasta mayo de 2015, no se le ha permitido recibir atención médica adecuada. Las autoridades también han impedido que la visiten sus familiares.

Chen Qitang (陳启棠), amigo de Su Changlan que intentaba encontrarla y sensibilizar sobre la dura situación que ella estaba sufriendo. Fue detenido en noviembre de 2014 y luego acusado formalmente de “incitar a la subversión del poder del Estado”. Su abogado afirma que Chen Qitang ha sido detenido por publicar artículos en favor de los derechos humanos y del movimiento prodemocrático de Hong Kong.

Ji Sizun (纪斯尊), activista jurídico que ha apoyado abiertamente el movimiento prodemocrático de Hong Kong. La policía lo detuvo el 14 de octubre de 2014 y posteriormente se dictó contra él acta de acusación formal por “provocar peleas y disturbios” y por “congregar a una multitud para perturbar el orden en un lugar público”. Permanece recluido en el Centro de Detención núm. 1 de la ciudad de Fuzhou, en el sudeste de China.

Sun Feng (孙峰), activista pro democracia oriundo de Shandong (este de China), fue detenido el 16 de noviembre de 2014 y acusado formalmente de “incitar a la subversión del poder del Estado”. La primera vista judicial de su caso tuvo lugar el 11 de agosto de 2015 en el Tribunal Popular Intermedio de la ciudad de Zibo. Intentaba viajar a Pekín, donde tenía previsto presentar al gobierno central su propia propuesta sobre la reforma electoral de Hong Kong. Ya había sido detenido en varias ocasiones por hacer campaña en favor de la democracia.

Wang Mo (王默)and Xie Wenfei(谢文飞),sostenían junto con otros tres activistas una pancarta que decía “La libertad no tiene precio: apoyamos la lucha de Hong Kong por la libertad” en una calle de Zengcheng, (provincia de Cantón), en el sur del país, el 3 de octubre de 2014. La policía los detuvo más tarde aquel mismo día.

Los otros tres activistas quedaron en libertad, pero Wang Mo y Xie Wenfei han sido acusados formalmente de “incitar a la subversión del poder del Estado”.

Zhang Shengyu(张圣雨, y algunos amigos suyos sostenían pancartas de apoyo a las protestas prodemocráticas de Hong Kong en las calles de la ciudad de Cantón, en el sur de China.

Zhang Shengyu fue detenido el 3 de octubre de 2014 y posteriormente se presentó en su contra el cargo de “incitar a la subversión del poder del Estado”. Le contó a su abogado que lo golpeaban con frecuencia bajo custodia y que en una ocasión le pusieron pesados grilletes en las muñecas y los tobillos y lo tuvieron sujeto a una cama durante 15 días.

Ye Xiaozheng (叶晓铮) fue detenido el 12 de diciembre de 2014 tras colgar en Internet fotos en las que aparecía vestido con una camiseta que ponía “Cuando la gente teme al gobierno, hay tiranía”, en apoyo de las protestas prodemocráticas de Hong Kong.  

Se presentó en su contra el cargo de “provocar peleas y disturbios” y la primera vista judicial de su caso tuvo lugar el 23 de julio de 2015 ante el Tribunal de Distrito de Hucheng en la ciudad de Huizhou, en el sur del país. Está a la espera de que se dicte sentencia.