China: Activistas encarceladas ponen al descubierto la hipocresía del presidente Xi sobre los derechos humanos de las mujeres en vísperas de la cumbre de la ONU

El gobierno chino debe dejar de reprimir a las activistas si está en verdad dispuesto a promover los derechos humanos de las mujeres y las niñas, ha manifestado Amnistía Internacional en vísperas de una reunión de líderes mundiales que va a celebrarse en la ONU sobre la igualdad de género, bajo los auspicios de China y ONU Mujeres.

Es una hipocresía que el presidente Xi Jinping se suba al escenario mundial para proclamar la importancia de los derechos humanos de las mujeres al mismo tiempo que las autoridades chinas continúan metiendo en la cárcel a las mujeres que luchan por estos derechos.
Roseann Rife, directora de Investigación de Amnistía Internacional sobre el este de Asia.

El presidente Xi Jinping va a presidir la reunión que se celebrará el próximo domingo en la sede la ONU en Nueva York sobre el empoderamiento de las mujeres, a pesar de que las autoridades chinas mantienen aún privadas de libertad al menos a 11 activistas de los derechos humanos y someten a persecución a decenas más desde que él llegó al poder.

En los dos últimos años, las autoridades chinas han cerrado además tres ONG que trabajaban por los derechos de las mujeres, en el marco de una campaña más general de represión de la sociedad civil.

“Es una hipocresía que el presidente Xi Jinping se suba al escenario mundial para proclamar la importancia de los derechos humanos de las mujeres al mismo tiempo que las autoridades chinas continúan metiendo en la cárcel a las mujeres que luchan por estos derechos”, ha señalado Roseann Rife, directora de Investigación de Amnistía Internacional sobre el este de Asia.

“El gobierno chino continúa silenciado a mujeres como Su Changlan y Wang Yu. Son estas las voces que deben ser oídas si es que se van a promover los derechos humanos de las mujeres y la igualdad de género.”
La reunión forma parte de los actos de “Beijing +20'”, celebrados 20 años después de que los gobiernos, reunidos en la capital china, se comprometieran con el empoderamiento de las mujeres y la igualdad de género en el mundo.

Intimidaciones y hostigamiento

El considerable avance de China en la reducción de la pobreza y el acceso a la educación de las mujeres y las niñas se está viendo menoscabado gravemente como consecuencia de las continuas intimidaciones, hostigamiento y detenciones que sufren las activistas de los derechos humanos.

Su Changlan, de 44 años, ex profesora de enseñanza primaria del sur de China, podría ser condenada hasta a 15 años de prisión por el cargo de “incitar a la subversión del poder del Estado”, aunque todavía está pendiente del acta de acusación formal. Ha hecho campaña para que se ponga fin a la violencia contra las mujeres y al matrimonio precoz o forzado y ha ayudado a víctimas del coercitivo sistema de planificación familiar de China.

La destacada abogada de derechos humanos Wang Yu, que ha hecho campaña contra el acoso sexual a escolares y defendido a notables activistas de los derechos humanos, fue detenida a comienzos de julio de este año en el marco de una campaña de represión sin precedentes contra abogados emprendida en China. Se halla recluida en un lugar secreto por presunta “incitación a la subversión del poder del Estado”.

En mayo, la periodista independiente Gao Yu fue condenada a siete años de prisión por el cargo falso de desvelar secretos de Estado. Se teme por su salud, que se ha deteriorado desde su reclusión.

Muerte bajo custodia

Las autoridades chinas tienen todavía pedir a alguien cuentas por la muerte bajo custodia de Cao Shunli, fallecida por una insuficiencia orgánica el pasado mes de marzo. Las reiteradas peticiones realizadas por su familia para que se le proporcionara tratamiento médico por sus graves problemas de salud fueron denegadas. Cao estaba recluida desde septiembre de 2013, cuando la policía de Pekín le impidió viajar a Ginebra para asistir a un programa de formación sobre derechos humanos.

En marzo, fueron detenidas cinco activistas de los derechos de las mujeres por pretender celebrar el Día Internacional de la Mujer con una campaña contra el acoso sexual. Las cinco  –Wei Tingting, Wang Man, Wu Rongrong, Li Tingting y Zheng Churan– quedaron en libertad bajo fianza al cabo de un mes, tras suscitar su detención la indignación internacional, pero todavía podrían presentarse cargos contra ellas.

Las cinco activistas continúan sufriendo hostigamiento de las autoridades. Esta misma semana, Li Tingting ha revelado que su casero ha recibido presiones de la policía local y del comité de barrio para que la desaloje.

“Estas valientes mujeres y muchas otras como ellas están pagando un alto precio por su dedicación a la promoción de los derechos humanos y el empoderamiento de las mujeres”, ha afirmado Roseann Rife.

“La señal más clara que podría dar el presidente Xi Jinping para demostrar que China está en verdad comprometida con el empoderamiento de las mujeres es garantizar que las activistas detenidas son puestas de inmediato en libertad. Las autoridades chinas deben trabajar con ellas, no contra ellas.”