Tailandia no debe enviar a uigures a China para que sufran tortura

Las autoridades tailandesas no deben devolver a 50 personas de etnia uigur a China, donde estarán expuestas a sufrir tortura, desaparición forzada y ejecución, y China debe revelar el paradero de más de 100 que han sido ya devueltas, ha manifestado Amnistía Internacional.

Esta mañana, las autoridades tailandesas han confirmado que han devuelto a China a unos 109 uigures, grupo étnico túrquico del este y el centro de Asia. Las personas devueltas formaban parte de un grupo mayor que fueron detenidas por entrada irregular en Tailandia en marzo de 2014.

Desde la década de 1980, los uigures vienen siendo objeto de muchas violaciones sistemáticas de derechos humanos, cometidas contra ellos por las autoridades chinas.

“Tailandia ha violado el derecho internacional al devolver a unos 109 uigures a China. Es como condenarlos al peor castigo imaginable. Hemos visto una y otra vez desaparecer a uigures devueltos a China en un agujero negro, donde algunos son detenidos, torturados y, en algunos casos, condenados a muerte y ejecutados", ha señalado Nicholas Bequelin, director regional de Amnistía Internacional para el este de Asia.

“Expulsar a estas personas es un acto despreciable, además de ilegal según el derecho internacional. Si las autoridades tailandesas insisten en llevar a cabo más devoluciones, no harán más que poner en peligro la vida de muchas personas.”

Expulsar a estas personas es un acto despreciable, además de ilegal según el derecho internacional. Si las autoridades tailandesas insisten en llevar a cabo más devoluciones, no harán más que poner en peligro la vida de muchas personas.
Nicholas Bequelin, director regional de Amnistía Internacional para el este de Asia

Tailandia debe respetar el principio de no devolución (non-refoulement), que prohíbe el traslado de personas a cualquier país o jurisdicción donde estén expuestas a sufrir abusos o violaciones graves de derechos humanos. Este principio se halla proclamado en numerosos instrumentos internacionales, y ha adquirido la condición de norma de derecho internacional consuetudinario, vinculante para todos los Estados con independencia de hayan ratificado o no los tratados pertinentes.

La devolución de personas a un país donde estén expuestas a sufrir tortura y otros malos tratos viola también la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, en la que Tailandia es Estado Parte.